Merkel y Sarkozy dejan en el aire el nombramiento de Barroso
La cumbre franco-alemana celebrada ayer en París no logró despejar del todo la renovación de José Manuel Barroso como presidente de la Comisión Europea. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller Angela Merkel, ratificaron su apoyo a la candidatura del portugués. Pero no confirmaron el calendario de nombramiento, que Barroso y sus partidarios quieren rematar en el primer pleno del nuevo Parlamento europeo a mediados de julio.
"La canciller y yo deseamos que se tome una decisión política en el próximo Consejo Europeo del 18 y 19 de junio pero sin tomar una decisión jurídica por escrito", señaló Sarkozy tras reunirse con Merkel, según declaraciones reproducidas por el diario Le Monde. La falta de acuerdo por escrito en la cumbre de la próxima semana impediría la presentación de la candidatura de Barroso ante el Parlamento europeo. Y dejaría la reelección del actual presidente de la CE pendiente de la ratificación del Tratado de Lisboa, tal y como desea París.
La postura de Sarkozy y Merkel, sin embargo, no es unánime en el Partido Popular Europeo. Varios países gobernados por esa formación, como la república checa (actual presidencia de la UE) y Suecia (próxima presidencia), desean ratificar a Barroso sin más dilación.
Fuentes del PPE prevén "tensión" en la cumbre de la semana que viene entre el eje franco-alemán y los partidarios de renovar inmediatamente a Barroso. Y algunos miembros prominentes del partido creen que "si Barroso no es reelegido en julio, su candidatura está muerta".
Ese desenlace dejaría en entredicho a los Gobiernos socialistas que, como el de Rodríguez Zapatero, se han decantado por el candidato del Partido Popular. Paradójicamente, la semana que viene el principal apoyo de Barroso quizá sean Madrid o Londres, y no sus correligionarios de París y Berlín.