Crisis del motor

Los representantes de Magna visitarán las plantas de Opel a partir del 9 de junio

Los representantes de Magna comenzarán a visitar las fábricas de Opel y a entrevistarse con sus respectivas direcciones a partir del próximo 9 de junio, como paso previo a la puesta en marcha del plan de reestructuración previsto para el fabricante automovilístico.

Así consta en el comunicado que los miembros del Comité de Empresa de la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) han leído en una de las asambleas informativas organizadas para explicar a la plantilla, compuesta por 7.500 personas, cuál es la situación de la compañía tras la bancarrota de la matriz estadounidense.

El Comité afirma que las plantas de GM Europa -un total de nueve en cinco países, bajo la marca Opel- tienen "de momento garantizada la supervivencia", gracias al acuerdo entre la matriz y el fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna, avalado económicamente por el Gobierno de Alemania, país donde la multinacional cuenta con 25.000 de sus 52.000 trabajadores.

Asimismo, destaca que los problemas de liquidez que tenía la filial europea de GM, y que amenazaban "de forma inmediata la continuidad de la empresa", quedan cubiertos por el préstamo puente de 1.500 millones de euros establecido por el Ejecutivo alemán.

No obstante, recuerda que Magna ha advertido de que a las plantas de GM Europa les sobra capacidad productiva y ha anunciado un recorte de plantilla de 10.000 trabajadores.

El comité de empresa se muestra "convencido de las posibilidades" de la planta zaragozana, aunque "nadie ha garantizado nada a Figueruelas" y Magna todavía tiene que exponer y poner en marcha un proyecto basado en la "evaluación industrial y económica.

Ante este proceso, el Comité pide a la administraciones central y autonómica la mayor coordinación posible para evitar que el peso de algunos países en las negociaciones implique "soluciones desequilibradas".

"Ahora ya sabemos con quién tenemos que hablar, tanto los Gobiernos como los representantes de los trabajadores", y por ello ambas administraciones "deberán de intensificar las gestiones diplomáticas", tanto con la sociedad fiduciaria que va a gestionar temporalmente los recursos económicos de Opel como con Magna, subraya el comunicado.

El Comité advierte de que hay gobiernos regionales, como el de Flandes (Bélgica), que están dispuestos a avalar sus instalaciones con "cantidades sustancialmente superiores a las que se destinarían a Figueruelas" (200 millones de euros del Gobierno aragonés).

Por ello, aboga por el mantenimiento del compromiso alcanzado el pasado viernes en Bruselas en una reunión ministerial de buscar una "solución europea", que no beneficie a unos países más que a otros.

"Hay muchos actores en esta obra, pero será muy importante para que esto acabe bien, que todos los que tenemos que defender los puestos de trabajo de Figueruelas -trabajadores, sindicatos y responsables políticos- no sólo compartamos el diagnóstico de la situación, sino que acertemos con nuestras propuestas y lo hagamos al menos tan unánimemente como el resto de las plantas van a defender su producción y su empleo", concluye el comunicado.