Consumo

La crisis hace retroceder las ventas del comercio a niveles de 2005

La crisis sigue ahondando en el desplome de ventas del comercio. En abril cayeron un 7,5% en tasa anual corregida, acumulando año y medio seguido de descensos, lo que las ha situado en un nivel inferior al registrado en 2005. Eso ha tenido un efecto directo sobre el empleo, que bajó un 4,5%, la caída más alta de la serie histórica.

La aceleración de la crisis ha provocado un fuerte seísmo en la actividad del comercio en España, provocando diecisiete meses consecutivos de caídas en las ventas y nueve destruyendo empleo. Esas dos tendencias han hecho retroceder las ventas del comercio a niveles inferiores a los registrados hace cuatro años. En abril ha continuado esa tendencia, con un descenso del 7,5% en las ventas y de un 4,5% en empleo, según el INE. Sin embargo se aprecia una ralentización en la caída en los tres últimos meses, lo que podría hacer entrever que el desplome de las ventas podía haber tocado fondo.

En este escenario, un gran número de establecimientos se han visto obligados a bajar los precios como la única vía para intentar amortiguar la sangría en las ventas. "Los establecimientos han hecho rebajas del 20% en lo que va de año y las ventas apenas han remontado", señala Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación Española de Comercio, quién augura que el desplome puede haber llegado a su fin. "Algunos planes del Ejecutivo, como el Plan E, las ayudas a la automoción o los de eficiencia energética están impulsando la demanda, pero de forma muy débil", señala. En su opinión, el descenso de ventas sólo se justifica por una profunda crisis de confianza. "La mejor ayuda que podríamos recibir es que el Gobierno traslade la confianza que le falta al consumidor", apunta. Un dato que ilustra esa tendencia es el sector textil, que pese a los fuertes descuentos, ha cerrado el primer trimestre con una caída de ventas del 7% en tasa anual.

El deterioro es evidente en la clasificación por comunidades autónomas (las ventas caen en todas las regiones) y por formatos de distribución (baja en todos, excepto en los grandes supermercados). La peor parte se la llevan los grandes establecimientos (aquellos cuya superficie supera los 2.500 metros cuadrados). Sólo en abril, mes en el que se celebró la Semana Santa, el nivel de ocupación bajó un 8,1% en tasa anual, muy por encima del resto de formatos.

Las grandes superficies son las que más acusan la caída de la actividad

Por sectores, el mayor desplome corresponde a los bienes del hogar (-22,6%) y al equipo personal (-8,2), muy vinculados a la crisis de la construcción.

Sin embargo otras actividades sí vislumbran algún brote verde. Francesc de Paula, secretario general de las patronales Confemadera y Federmueble, afirma que han detectado cierta recuperación en las ventas de mobiliario urbano y muebles por la puesta en marcha del Plan E, dotado con 8.000 millones de euros para obras en ayuntamientos, o el plan Renove de la planta hotelera, dotado con una línea del ICO de 400 millones. "Las obras del Plan E han propiciado una mayor demanda de bancos de madera o parques infantiles, mientras que el Renove ha revitalizado la demanda de hoteles y colectividades", señala De Paula, quién advierte que la fuerte bajada de precios puede llevar a equívocos a los consumidores "al hacerles pensar que estos estaban muy altos con anterioridad".

La Comisión Europea exige una mayor liberalización a España

Las dificultades para consensuar una ley de comercio minorista con las comunidades autónomas ha dado como resultado una norma muy descafeinada, que en muchos puntos no cumple los preceptos establecidos en la directiva comunitaria de servicios, que promulga eliminar las barreras a la libertad de establecimiento.

De hecho, el texto, presentado de forma oficial el pasado 24 de abril, establece, pese a la supresión de la segunda licencia que otorgaban las comunidades autónomas, que las autonomías podrán seguir estableciendo regímenes de autorización para superficies comerciales por motivos urbanísticos o medioambientales. Una vía a la que ya se han apuntado algunas comunidades como Cataluña y que ha provocado fuertes críticas por parte de la Comisión Europea, que ha reclamado al Ministerio de Industria un mayor esfuerzo a la hora de garantizar la libertad de establecimiento y de transponer la directiva de servicios.

Los descuentos en alimentación apenas suponen un 2% de ahorro

Los fuertes descuentos que están aplicando algunas grandes superficies para impulsar las ventas no han tenido el éxito esperado. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el que se han analizado 106 productos de alimentación, droguería e higiene que forman parte de la cesta habitual de la compra, justifica este fracaso porque los descuentos reales son bastante limitados y en realidad no afectan a demasiados productos habituales. De hecho, sólo representan un ahorro del 2% en la cesta de la compra, según sus cálculos.

El gasto de un hogar medio, formado por tres miembros, en la cesta de la compra supone unos 5.000 euros al año, con lo que la media de ahorro que pueden obtener con los descuentos no llega a los 100 euros. Por tanto, la OCU aconseja como estrategia buscar antes un establecimiento con una política de precios barata todo el año antes que fijarse exclusivamente en ofertas puntuales.