Legislación

El Gobierno agiliza el cambio de 'teleco', pero suaviza la exigencia de velocidad en ADSL

El Gobierno aprobó el viernes el real decreto que recoge la Carta de Derechos del Usuario de Telecomunicaciones. La tramitación, que se ha prolongado durante un año, ha acabado con algunas de las intenciones gubernamentales para proteger a los consumidores, pero mantiene otras, como la posibilidad de cambiarse de compañía en un día.

Fuera el 80%. En un primer momento, el Ministerio de Industria aseguró que se exigiría a las operadoras de banda ancha dar en realidad al menos un 80% de la velocidad anunciada. Como adelantó CincoDías, esta exigencia ha desaparecido de la redacción final. Bastará con que no anuncien más velocidad de la técnicamente permitida -el ADSL 2+ llega teóricamente a 22 megas, así que todas las compañías cumplen- y que informen a los usuarios, antes de contratar, de los factores que influyen en el caudal de su línea.

Baja de un operador. Una de las principales aportaciones de la carta es que rebaja de 15 a dos días el plazo que el operador tienen para dar de baja a un cliente. En móvil, esta opción es factible, pero los telecos aseguran que en banda ancha es técnicamente imposible. Además, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones tendría que cambiar la regulación mayorista, lo que puede llevar meses. El Gobierno también limita a un día el plazo para cambiar de compañía manteniendo el número de teléfono.

Derechos. Los contratos tendrán que incluir 16 extremos para garantizar la información al usuario. Los clientes podrán resolver el contrato sin penalización si el operador cambia unilateralmente las condiciones.

Indemnizaciones. Los usuarios serán indemnizados automáticamente por interrupción del servicio en fijo y móvil. En banda ancha, el corte tendrá que durar más de seis horas durante el día -de noche no computa-.

Entrada en vigor. La carta tendrá efecto en casi todas las medidas tres meses después de su publicación en el BOE.

'Spam' telefónico. El Gobierno también ha prohibido el spam (envío de mensajes no deseados) telefónico y otras prácticas comerciales agresivas y desleales.