El presidente de Spanair cree que en cinco años la compañía valdrá 500 millones
El nuevo presidente de Spanair, Ferran Soriano, no tiene duda de que la nueva etapa que ha iniciado la aerolínea con sus recién estrenados dueños aumentará a medio plazo el valor de la compañía, actualmente de 100 millones. Soriano, que ayer participó en unas jornadas organizadas por PricewaterhouseCoopers en Barcelona, cree que Spanair puede alcanzar en un periodo de tres a cinco años un valor de 500 millones de euros.
El ex vicepresidente económico del Fútbol Club Barcelona se mostró confiado de que a medio plazo se produzca la incorporación de nuevos socios al proyecto y nuevas ampliaciones de capital. El propio Soriano, que lleva poco más de un mes en el cargo de presidente, reconoció hace unos días que también tiene previsto invertir en la línea aérea, que estrenará el próximo día 16 de junio la nueva terminal 1 de El Prat.
Para el directivo, la operación es de "muy alto riesgo, pero de muy alto retorno". Spanair trabaja con alcanzar la rentabilidad en 2010. Para este año, confía en llegar a unos ingresos de 800 millones de euros.
La aerolínea tiene previsto incorporar a Mike Szücs, actual primer ejecutivo de la línea aérea mexicana Vivaaerobus, como consejero delegado, aunque todavía no se ha formalizado el acuerdo, según dijo Soriano.
En su opinión, "la crisis permitió que los suecos (SAS) vendieran la compañía por un euro y no por el precio inicial de 300 millones, al que difícilmente habríamos llegado". SAS, no obstante, sigue controlando un 20% del capital de Spanair.
La operación de adquisición de Spanair fue iniciada en diciembre por parte de un grupo de empresarios e instituciones públicas entre las que hay la Fira de Barcelona o Catalana d'Iniciatives.
Soriano explicó que Spanair cuenta con un préstamo participativo de 99 millones por parte de SAS, que será devuelto cuando Spanair obtenga beneficios. Además, existe posibilidad de pedir otro préstamo de 50 millones de euros a SAS.
En el primer trimestre del año, Spanair perdió un millón de pasajeros, que quedó compensado con la bajada del precio del petróleo.