Asamblea anual

Las farmacéuticas temen otros 20.000 despidos

Las farmacéuticas europeas advirtieron ayer que 20.000 empleos están en peligro si los poderes públicos siguen "estragulando" al sector y "atacando" su reputación mientras subvencionan a industrias más débiles. El principal reproche es el expediente de Bruselas y una apuesta por los genéricos que "se carga la inversión en innovación".

La Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA), que celebró ayer en Sevilla su asamblea anual, considera "irónico" que los Gobiernos de la UE y la propia Comisión Europea ayuden a "sectores débiles como la banca o el automóvil" y no reconozcan el papel de motor económico de las farmacéuticas. Lo denunció así al termino de este encuentro el presidente de estas empresas y consejero delegado de Bayer, Arthur Higgins, quien apuntó que una de cada cinco biotecnológicas farmacéuticas europeas está en riesgo de quiebra este año.

El ejecutivo añadió que lejos de apoyar a un sector que dedica más del 19% de sus ventas a la investigación, la UE ve a esta industria como "generadora de costes en lugar de generadora de valor". En este sentido, avisó de que la apuesta por los genéricos, la falta de protección de la propiedad intelectual y la recesión están desincentivando la apuesta por la I+D y poniendo en riesgo la viabilidad del sector y los medicamentos innovadores que pueden salvar vidas en el futuro. A este respecto, Higgins aseguró que las inversiones pasadas permiten "que ahora estemos perfectamente preparados para hacerle frente a una eventual pandemia de gripe".

También reprocha la industria que los gobiernos europeos aprovechen la crisis para recortar gastos farmacéuticos. Con esta merma general de ingresos en los países ricos, sostiene el sector, la industria no podrá ofrecer precios reducidos en los países en vías de desarrollo.

Como alternativas, la EFPIA propone que se "recompense adecuadamente la innovación", que se refuercen los programas de prevención y que se abra una nueva etapa de colaboración entre las empresas y los poderes públicos para impulsar la investigación de forma conjunta. Como ejemplo de buena práctica en este sentido se citó el caso del acuerdo entre Farmaindustria y el Ministerio de Sanidad. También se reclamó una regulación fiable que acabe con las incertidumbres del sector.

Expediente de la UE, en julio

El expediente abierto por Bruselas por supuestas prácticas anticompetencia tras el retraso detectado en la introducción en el mercado de los medicamentos genéricos fue uno de los debates que protagonizó la asamblea de la EFPIA.

El secretario general de la asociación, Thomas Cueni, acusó a la Comisión de atacar la reputación del sector y "culpar a la industria" de los problemas regulatorios y burocráticos que impiden que funcione correctamente el mercado de los genéricos. Por eso, rechaza el cuestionamiento general del sistema de patentes y propone una reforma que incluya una patente europea y un tribunal europeo específico para este fin. La EFPIA calcula que el dictamen definitivo sobre el expediente estará listo en julio.

Plan de desarrollo estable en España

En España, el sector farmacéutico llegó el pasado mes de marzo a un compromiso con el Gobierno para incrementar un 15% su inversión en I+D hasta 2011, mantener los empleos del sector y aumentar el peso de la industria farmacéutica en la balanza exterior española de un 4% a un 6% para hacer frente a la crisis y "liderar el cambio de modelo productivo en España".

En este sentido, el presidente de la farmacéutica Almirall, Jorge Gallardo, aseguró ayer en el marco de la asamblea general de la EFPIA que la industria "está preparada para responder al llamamiento de nuestro Gobierno" para trabajar conjuntamente contra la crisis económica. Le recordó, de todos modos, al Gobierno que "no dejamos de ser empresarios que asumimos riesgos".

Instó al Ejecutivo a que favorezca un "horizonte estable" de trabajo para el sector, en cuanto a "política farmacéutica y de patentes", puntos que "favorecen las inversiones".