Finanzas

Portugal analiza el futuro del banco BPP tras suspender pagos a sus clientes

El Banco de Portugal analiza el futuro del Banco Privado Portugués (BPP), orientado a los inversionistas privados, que suspendió desde hoy el pago de depósitos a clientes en espera de un plan de salvación de las autoridades.

Según fuentes financieras, la autoridad bancaria se pronunciará en los próximos días sobre las medidas a adoptar con la institución, varios de cuyos clientes anunciaron que se han agrupado para defender sus intereses de forma conjunta.

El BPP tomó el lunes la decisión de suspender formalmente los pagos de los depósitos de sus clientes ante el peligro de tener que declararse en quiebra y con el argumento de que todos ellos deben de gozar de un tratamiento equitativo.

Quienes intentaron hoy retirar fondos de la entidad se encontraron con la imposibilidad de recuperar de momento su dinero y con la incertidumbre que rodea el futuro de la institución, que en los últimos meses tuvo que pedir préstamos de varios cientos de millones de euros para seguir operando.

El BPP, un banco de inversión centrado en la gestión de patrimonios y activos de banca privada, tiene un capital social de 125 millones de euros y está considerado en los medios financieros lusos como una institución alejada del gran público y enfocada a inversores con un perfil alto de recursos.

No obstante, portavoces de los afectados aseguraron hoy que esperan ser tratados como ahorradores comunes porque están lejos de la imagen de "banco para ricos" que se da a la entidad.

Las autoridades del Banco de Portugal tienen, según los expertos, que decidir si liquidan la institución o la hacen viable mediante la ayuda del fondo público de "recapitalización".

BPP hizo una propuesta de salvamento que prevé una aportación de ese fondo estatal por 150 millones de euros, según trascendió en la prensa portuguesa.

A la espera de la decisión sobre el futuro de la entidad, sus clientes reaccionaron con alarma al no poder hoy retirar fondos ni cobrar los depósitos a plazo y se anunció la formación de una asociación de afectados cuyos abogados se reunirán el miércoles con los gestores del banco.

BPP ya recurrió en diciembre pasado a un consorcio de seis entidades financieras para obtener 450 millones de euros y paliar sus problemas financieros, agravados por las repercusiones de la crisis internacional.

Hasta ahora sólo una entidad financiera lusa ha sido intervenida por el Estado, el Banco Portugués de Negocios (BPN), que es también de pequeño tamaño y reducida clientela y arrastraba problemas anteriores a la crisis económica mundial.