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Un accionista fuerza a Telefónica a lanzar una opa sobre su filial argentina

El equipo jurídico de Telefónica de Argentina no está viviendo su momento más tranquilo. La operadora tiene que lanzar una opa sobre sus accionistas minoritarios porque un socio se lo ha pedido y la ley lo respalda. Además, un tribunal acaba de dar la razón a sus trabajadores, que reclaman el reparto de los beneficios de los últimos 17 años.

Telefónica tiene 60 días de plazo para lanzar una oferta de compra sobre los accionistas minoritarios de su filial en Argentina. Y no lo hará por una decisión estratégica o de su consejo de administración, sino porque un accionista minoritario lo ha exigido, según consta en un documento oficial de Telefónica de Argentina al que ha tenido acceso este diario. Lo ha pedido con la ley en la mano y la regulación lo permite. Cuando un accionista tiene un "control casi total" sobre una sociedad cotizada, cualquier socio minoritario podrá iniciar un proceso por el cual se hará una oferta de compra no por su participación, sino por la totalidad que cotiza en el mercado.

El accionista en cuestión podría haberse limitado a vender sus títulos en Bolsa. Telefónica de Argentina no es el valor más líquido del parqué de Buenos Aires, pero se cruzan operaciones al menos una vez a la semana. No lo ha hecho. Quizá en busca de un mejor precio, el socio ha puesto en marcha la maquinaria. Telefónica recibió su petición hace unos días, la estudió en pocos minutos y vio que sus posibilidades de eludir la opa eran escasas. La operadora es dueña del 98,20% de su filial y el "control casi total" al que se refiere la ley se entiende cumplido a partir del 95%.

Lo que queda en el mercado es un 1,80%. Por eso, porque es una participación muy reducida, y porque Telefónica ha lanzado en el pasado opas voluntarias para aumentar su participación en la filial, la actual oferta obligatoria no va a suponer un cambio drástico en su estrategia. Tampoco el desembolso será muy alto. El precio al que debe lanzar la opa está en discusión -la ley da varias posibilidades-, pero puede rondar los 23 millones de euros.

TELEFÓNICA 3,76 1,36%

El 0,50% de la ganancia, a repartir

La compra obligatoria no es el único asunto al que se enfrentan los juristas de Telefónica de Argentina. Menos de 48 horas después de que llegara el requerimiento para la opa, la operadora recibió el veredicto de la Cámara Nacional de Apelaciones del país sobre un conflicto que lleva siete años en litigio.

Este tribunal ha revocado una sentencia de agosto del año pasado de la Corte Suprema de Justicia del país y ha decidido que los trabajadores de Telefónica de Argentina tienen derecho a recibir una parte de los beneficios generados por la firma desde la privatización, hace 17 años. La sentencia fija el reparto en el 0,50% de las ganancias de cada año y establece la condena de forma solidaria a Telefónica y el Estado argentino.

Telefónica está estudiando el fallo y todavía no ha tomado una decisión al respecto. Pero fuentes del sector aseguran que lo más probable es que todas las partes recurran. Los trabajadores, porque pedían hasta el 10% de los beneficios; Telefónica y el Estado, porque creen que no tienen obligación de pagar. La sentencia definitiva puede tardar años en conocerse.

Este conflicto tiene su origen en la ley argentina que obliga a las empresas privatizadas a repartir los beneficios con los trabajadores. Pero un decreto previo a la venta del operador nacional de telecomunicaciones -del que Telefónica compró la mitad- eximía al sector de estos pagos. Por eso, Telefónica argumenta que compró su filial en Argentina sin ningún tipo de carga y que no tiene por qué enfrentarse a ello ahora.

Vodafone se une a la puja por Hansenet

Vodafone ha terminado de deshojar la margarita y se ha unido a la puja por la filial alemana de Telecom Italia, Hansenet, según asegura Bloomberg de fuentes cercanas a la empresa. En esta batalla competirá con Telefónica y United Internet, que también han presentado ofertas. Telefónica quiere Hansenet para ganar una posición relevante en el mercado de banda ancha, donde sumaría 2,3 millones de clientes a los 215.000 que tiene.