Bolsa de Nueva York

La quiebra de Chrysler cierra la puerta al optimismo en Wall Street

Chrysler mermó el optimismo de los inversores de Wall Street. El ánimo que la Reserva Federal había insuflado en los primeros compases de la sesión no conguió convencer a una Bolsa de Nueva York, que trató de buscar rumbo tras conocer el desenlace del gigante automovilístico. Al cierre, el Dow Jones cayó un 0,21%

El recelo volvió después de la calma, y los claros de primera hora quedaron oscurecidos por los nubarrones que surgieron a raíz de que la tercera empresa automovilística más grande del mundo, Chrysler, se declarase en quiebra. Al cierre de una sesión en la que el optimismo fue de más a menos, sólo el tecnológico Nasdaq consiguió cerrar en positivo, anotándose un 0,31%, mientras que el Dow Jones cedió un 0,21% y el selectivo S&P 500 perdió un 0,10%.

En cuanto a los datos mensuales, el índice Dow Jones se anotó un 7% en abril, mientras que el S&P 500 rebotó un 9.4%, la mayor subida de este índice desde marzo del año 2000. Por su parte, el tecnológico Nasdaq se anotó un 12,3%, su mayor alza desde octubre de 2002.

El anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama de que Chrysler se declara en suspensión de pagos cayó como un jarro de agua fría entre los inversores neoyorquinos. Las ganancias que Wall Street se apuntaba al inicio de la sesión por las buenas perspectivas económicas fueron contrarrestadas por la noticia del gigante automovilístico.

DOW JONES 26.743,50 0,32%

Chrysler, que no cotiza en bolsa, tenía de plazo hasta hoy para reestructurar su deuda, cifrada en 6.900 millones de dólares, pero algunos acreedores rechazaron en las últimas horas la oferta del Departamento del Tesoro que, sin embargo, habían aceptado los acreedores mayores. Ello precipitó la suspensión de pagos de la automovilística para gozo de sus rivales, cuyas acciones comenzaron entonces a revalorizarse. En concreto, las de General Motors y Ford, se negociaron al alza, y se anotaron subidas del 6,08% en el primer caso y un 9,72% en el segundo.

Los mercados vivieron una apertura plagada de referencias macroeconómicas para sus inversiones. Por un lado, ayer la Fed decidió dejar los tipos de interés sin cambios. Los inversores han conocido también que el gasto de consumo cayó un 0,2% en marzo. Mientras, los ingresos cayeron un 0,3% en el mismo mes, según las cifras del Departamento de Comercio. Además, las solicitudes iniciales de subsidio de desempleo bajaron la semana pasada en 14.000 hasta situarse en 631.000 personas. Estas cifras fueron positivas para la renta variable, ya que los expertos esperaban una subida de las peticiones.

Los inversores sumaron a estos buenos indicadores económicos las buenas perspectivas de la Reserva Federal que indicó ayer que el panorama económico de Estados Unidos ha experimentado una "modesta" mejoría en las últimas seis semanas

Malos registros de Exxon Mobil y Procter & Gamble

Las acciones de Exxon Mobil se depreciaron un 2,59% después de anunciar un descenso del 58% en su beneficio en el primer trimestre de este año, y las de Procter & Gamble, que como la anterior forma parte del Dow Jones, cayeron un 1,94%, tras registrar un descenso del 4% en su beneficio en el primer trimestre.

La cara más amable de la jornada se la llevaron, además de la automovilística General Motors, el fabricante Caterpillar, con una subida del 5,61% y Walt Disney, cuyas acciones se revalorizaron un 4,24%.

El barril de crudo de Texas subió hoy un 0,29% y cerró a 51,12 dólares.