Ahorro de costes

La fiscalidad ayuda a las empresas..., y mucho

Un buen número de actividades que habitualmente realizan muchas compañías pueden reportar beneficios tributarios. Cursos de formación, salir al exterior o invertir en investigación son algunas de ellas.

La formulación de la estrategia fiscal, es decir, producir un ahorro impositivo que libere flujos de efectivo para incrementar el capital de trabajo de la empresa, es un significativo factor de éxito en tiempos de crisis, comenta Antonio Amo, director comercial de Cheque Gourmet. "La forma como las empresas manejan sus asuntos fiscales puede marcar la diferencia entre obtener ganancias o pérdidas. Para mejorar la competitividad y poder invertir en innovación, necesitan tomar ventajas de los procesos, de la organización y de las oportunidades fiscales. Las empresas que tienen en cuenta los aspectos fiscales al formular su estrategia salarial pueden desarrollar ventajas sobre sus competidores y motivar a sus empleados", dice.

En esta línea se desarrolla la actividad de Cheque Gourmet España, que ofrece ventajas fiscales a empresas y trabajadores a través de sus productos. "Un ejemplo es el vale de comida, que la empresa comercializa con éxito, contando con una red de establecimientos afiliados en continua expansión que hoy supera los 35.000 en toda España", señala el director comercial.

A través del cheque comida, las empresas obtienen un doble beneficio. Por un lado, ahorran un 32% de la cotización a la Seguridad Social y, por otro, puede deducir este gasto en el Impuesto de Sociedades. La ventaja fiscal del cheque comida se refleja también en el bolsillo del empleado, que deja de cotizar a la Seguridad Social (6,4%) y queda exento de IRPF hasta un importe máximo diario de nueve euros. "Haciendo un rápido cálculo, esta solución se traduce en un ahorro tributario anual de 634 euros por empleado para la empresa y de 450 euros directamente para el empleado. No cabe insistir en el significado de estas cifras en tiempo de crisis", puntualiza Amo.

Otro producto desarrollado con éxito por Cheque Gourmet España es el cheque guardería (Educainfantil). Se trata de un sistema de retribución que conlleva una ventaja fiscal para los trabajadores con hijos en el primer ciclo de educación infantil. El empleado recibe un importe que no se considera retribución en especie, por lo que está exento de IRPF y no cotiza a la Seguridad Social. Se consolida también el beneficio impositivo de la empresa, que no cotiza a la Seguridad Social y puede deducir el gasto en el Impuesto de Sociedades, además de obtener una deducción suplementaria de la cuota integra del Impuesto de Sociedades del 4% del gasto. El producto permite alcanzar ahorros medios equivalentes al pago de dos mensualidades de guardería por año. Para utilizar los cheques Educainfantil, la compañía dispone en la actualidad de una amplia red de más de 4.000 guarderías.

Adquirir un ordenador y conectarse a la red también tiene incentivos fiscales para empresas y trabajadores. El programa estatal Hogar Conectado a Internet (HCI) permite a las compañías, independientemente de su tamaño, obtener deducciones de entre un 3% y un 8% en el Impuesto de Sociedades, y ofrece al personal de la empresa que se acoja a él la posibilidad de comprar en condiciones ventajosas equipos informáticos y conectarse a internet con un ahorro de hasta un 43%, realizándolo a través de su nómina, además de una deducción del 50% en el IRPF. Se trata de una iniciativa orientada a favorecer la implantación de las tecnologías de la información y la comunicación en los hogares, y que utiliza a las empresas como intermediarias para favorecer el acercamiento de su personal a las tecnologías de la información, obteniendo a cambio beneficios fiscales.

Llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo también es ventajoso fiscalmente para la empresa. Las deducciones pueden ascender hasta el 30% de los gastos efectuados y hasta el 20% sobre los gastos de personal de la entidad correspondientes a investigadores cualificados, proyectos de investigación y desarrollo contratados con universidades, organismos públicos de investigación o centros de innovación y tecnología.

Asimismo, abrirse a los mercados exteriores tiene premio fiscal. Cualquier empresa que tome la decisión de internacionalizarse puede obtener deducciones del 25% de las inversiones en creación de sucursales en el extranjero, así como la adquisición de participaciones en sociedades extranjeras o la constitución de sociedades filiales, siempre que se cubra el 25% de participación. La rebaja tributaria no podrá superar el 15% de la renta o el 4% de los ingresos que correspondan a la totalidad de las actividades exportadoras, y quedan fuera las inversiones realizadas para fabricar productos en el extranjero y en paraísos fiscales.

Dar formación también desgrava

El Consorcio.es, consultora especializada en la gestión y tramitación de ayudas y subvenciones dirigidas a todos aquellos empresarios que tengan intención de realizar algún tipo de inversión o gasto, y Cheque Gourmet, están poniendo en marcha una iniciativa privada de formación para empresas, aprovechando las ventajas fiscales derivadas de esta actividad. "Cheque Formación es un servicio con el que la empresa ofrece a sus empleados formación eficaz, a medida, sin cargas administrativas y con interesantes ventajas fiscales para ambos", puntualiza Carlos Martín, gerente de El consorcio.es, que también señala que en tiempos de crisis no se trata de recortar indiscriminadamente los recursos humanos sino de diseñar una estrategia para optimizar la competitividad y la productividad sin rebajar la calidad de los productos o servicios. "Esto nos lleva a la opción de reducción de costes mediante el BPO (Business Process Outsourcing)", subraya.

Las actividades de formación profesional dan derecho a practicar una deducción de la cuota íntegra del 5% de los gastos efectuados en el periodo impositivo, minorados en el 65% del importe de las subvenciones recibidas para la realización de dichas actividades, e imputables como ingreso en el periodo impositivo. La externalización permite subcontratar tareas como la gestión de beneficios laborales, servicios telefónicos, atención al cliente, formación, etc.