Inmobiliario

Los activos de Aisa valen menos que un solo terreno tasado en 620 millones hace dos años

La promotora catalana Aisa se ha rehecho sus cuentas de 2008 ante la pérdida de valor que han experimentado los activos. La compañía presidida por el abogado Genís Marfà comunicó ayer a la CNMV que su cartera de inmuebles tenía un valor de mercado a cierre del pasado año de 526,9 millones de euros, según un informe emitido por la firma Knight Frank el 16 de abril. El grupo ha sumado provisiones por depreciación de existencias por valor de 228 millones de euros. La valoración de todos los activos de Aisa está por debajo del valor del que era su principal activo hace dos años, unos terrenos en Zaragoza descritos en su día como residenciales. Esos solares, según una comunicación remitida a la CNMV en agosto de 2007, contaban con un valor de 620 millones.

El terreno, aún propiedad de Aisa, se emplazaba sobre una superficie de 1,8 millones de metros cuadrados y estaba a nombre de su filial Interlaken. En ese momento, el valor de sus inmuebles superaba los 1.225 millones de euros. Posteriormente, tras la entrada en vigor de la Ley del Suelo el valor del terreno en Zaragoza se reducía hasta los 220 millones y era calificado como rústico. Un portavoz de la compañía recordó el impacto que ha tenido para el sector la implantación de la Ley del Suelo, que ha reducido las calificaciones y el método de valoración. La normativa, explicó, hace que no puedan compararse ejercicios anteriores "en el que el terreno de Zaragoza tenía mucho peso" con 2008. Las mismas fuentes señalaron que el terreno de Zaragoza "no ha caído por debajo del precio de adquisición". La compañía insistió que "gran parte de nuestro suelo se encuentra en transformación, con lo que recuperará valor a medio y largo plazo con la promoción". Las mismas fuentes de Aisa explicaron que por su condición de cotizada (aunque está suspendida en Bolsa) presentaron sus resultados conforme al calendario establecido por la CNMV aunque no contaba con el informe definitivo de su firma tasadora.

Ahora, una vez incluida la valoración, se ha registrado un incremento de las pérdidas de 2008 en 170 millones. Aisa, que declaró en marzo unos números rojos de 70 millones, ha cerrado con 240,9 millones de pérdidas.