Informe

El sistema de pensiones español será uno de los que más sufra si se alarga la crisis, según Bruselas

La Comisión Europea avisó hoy de que el sistema de pensiones español será, junto con el belga y el irlandés, uno de los que más sufra si la crisis económica se alarga. Si se da este escenario, el coste relacionado con el envejecimiento de la población aumentará en España 12,2 puntos porcentuales del producto interior bruto de aquí a 2060, según un informe sobre el futuro de las pensiones publicado hoy por el Ejecutivo comunitario. Si la recesión es corta y la recuperación rápida, el incremento del coste será de 9 puntos, en cualquier caso uno de los más altos de la UE.

El estudio examina el impacto que tendrá la crisis económica sobre los sistemas de pensiones de los Veintisiete a partir de tres escenarios. Si la recesión es corta y la recuperación es rápida, los costes del envejecimiento de la población no variarán.

En cambio, si la crisis dura más tiempo (una hipótesis que Bruselas denomina 'década perdida'), ello se traducirá en un aumento adicional de 0,9 puntos porcentuales del PIB de los costes de pensiones en el conjunto de la UE (en España el doble, 1,8 puntos). Finalmente, en la hipótesis de un 'shock permanente', es decir, un deterioro duradero del potencial de crecimiento de los países de la UE, el incremento suplementario será de 1,6 puntos (en España, 3,2 puntos, que habría que sumar a los 9 puntos de incremento en condiciones normales).

"Con el actual aumento del paro y el deterioro de las finanzas públicas, es todavía más importante renovar nuestro compromiso con la estrategia para hacer frente al desafío demográfico de Europa y garantizar que las soluciones a corto lazo para ayudar a la recuperación económica no comprometan la viabilidad de nuestras finanzas públicas a la largo plazo", dijo el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, en un comunicado.

El informe de Bruselas sobre pensiones resalta que en algunos países, especialmente en Hungría, Portugal o República Checa, las reformas realizadas durante los últimos años han mejorado considerablemente la sostenibilidad del sistema en comparación con el anterior estudio, que se realizó en 2006.

Reformas sin resultados

En cambio, según las previsiones de la Comisión, en el caso de España las reformas de las pensiones llevadas a cabo en los últimos años no han mejorado la situación ni controlado el aumento del gasto ligado al envejecimiento. Ello se debe, según los expertos de Bruselas, a que los efectos de estas reformas se han visto contrarrestados por los cambios en las proyecciones demográficas, que ahora indican que España recibirá en las próximas décadas menos inmigrantes que puedan contribuir a pagar las pensiones.

Incluso sin tener en cuenta el impacto de la crisis económica, el informe del Ejecutivo comunitario alerta de que España es uno de los países de la UE donde más aumentará el gasto público, especialmente en pensiones, de aquí al año 2060 debido al impacto del envejecimiento de la población. Bruselas apuesta por reformas en el sistema de pensiones y en el sanitario para contrarrestar esta tendencia y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

La Comisión clasifica a los países de la UE en tres grupos dependiendo del impacto del envejecimiento de la población sobre las cuentas públicas. Y España se encuentra en el grupo peor situado, donde este impacto será más importante (7 puntos porcentuales del PIB o más). Junto con España, los países que están en peor posición son Luxemburgo, Grecia, Eslovenia, Chipre, Malta, Rumanía, Irlanda y Bélgica.

"En algunos de estos países, hay una necesidad urgente de reformas en los sistemas de pensiones y sanidad para frenar la tendencia de gasto a largo plazo, mientras que otros deberán garantizar que pueden recaudar suficientes ingresos para hacer frente al aumento del gasto", señala el Ejecutivo comunitario.

En concreto, el gasto por pensiones en España aumentará 6,7 puntos porcentuales del PIB de aquí al año 2060, frente a 2,4 puntos de media comunitaria, A ello hay que sumar también las aportaciones para la sanidad, que en el caso español aumentarán 1,6 puntos, y el gasto por las atenciones a largo plazo de las personas mayores, que subirá 0,9 puntos.

Estos incrementos se verán contrarrestados, aunque sólo en parte, por un recorte de 0,4 puntos en los beneficios por desempleo, mientras que las inversiones en educación se mantendrán prácticamente estables (+0,1 puntos).

Sumando todas las variables, el gasto público relacionado con el envejecimiento de la población subirá en España 9 puntos del PIB en 2060, casi el doble que la media comunitaria (4,7 puntos). Y quedará situado en el 19,3% del PIB.

En el segundo grupo de países delimitado por Bruselas -Países Bajos, Finlandia, República Checa, Lituania, Eslovaquia, Reino Unido, Alemania y Hungría- el coste del envejecimiento es limitado, pero todavía muy alto (entre 4 y 7 puntos porcentuales del PIB). Algunos de estos Estados miembros han realizado ya reformas de sus sistemas sociales para limitar el incremento del gasto público, pero el Ejecutivo comunitario ve necesarios más cambios.

Finalmente, el incremento es más moderado (4 puntos porcentuales del PIB o menos) en Bulgaria, Suecia, Portugal, Austria, Francia, Dinamarca, Italia, Letonia, Estonia y Polonia. La mayoría de estos países ya han llevado a cabo importantes reformas de sus sistemas de pensiones, y en algunos casos han cambiado parcialmente a sistemas privados (Bulgaria, Estonia, Letonia, Polonia y Suecia).