Juan Manuel Blanchard

'Estoy convencido de que Figueruelas superará la crisis'

Dirige Celulosa Fabril (Cefa), una empresa fundada en 1946 que empezó en la fabricación de juguetes, pero dio un giro hacia los componentes de la automoción en 1993

'Estoy convencido de que Figueruelas superará la crisis'
'Estoy convencido de que Figueruelas superará la crisis'

Juan Manuel Blanchard preside el Cluster de Automoción de Aragón, una asociación de proveedores que se mueve al compás de la crisis de los grandes fabricantes. Su empresa, Celulosa Fabril (Cefa), especializada en componentes de tecnología por inyección y soplado de materiales plásticos, cuenta con fábricas en Zaragoza y Polonia. Confiesa 'vivir un leve momento de respiro', gracias a las ayudas directas a la compra, que están reanimando el mercado de los coches pequeños en Europa.

La crisis amenaza con llevarse a grandes fabricantes, como General Motors, cuya planta en Zaragoza (Figueruelas) supone más de la mitad de las exportaciones aragonesas y arrastra más de 30.000 empleos. ¿Cómo están viviendo esta situación las auxiliares de automoción?

'La industria vive un momento de respiro por las ayudas directas de algunos países'

Sufrimos un trimestre negrísimo, en los meses de diciembre, enero y febrero, con unas ventas catastróficas, que supusieron auténticos tests de supervivencia. Las empresas habían hecho grandes esfuerzos anteriores en diversificación y flexibilidad y hubo que echar mano a fondo de esos recursos para salir adelante. Después vinieron las ayudas directas a la compra en países como Alemania, que han reactivado el mercado de coches pequeños, precisamente los que se fabrican mayoritariamente en España y, muy particularmente, en Figueruelas. Así que ahora vivimos un leve momento de respiro, que ha permitido reducir algunos ERE y, sobre todo, no aplicar otros nuevos.

¿Cree que durará la tregua?

Todos tenemos la vista puesta en lo que sucederá después del verano y, sinceramente, no sé cuál será la evolución del mercado. Lo que sí tengo claro es que se necesitan medidas urgentes y que las auxiliares no aguantarían el regreso al trimestre negro.

¿Cuáles deberían ser esas medidas?

Hay algunas urgentes y muy claras, como son las ayudas directas a la compra, que han demostrado su efectividad en Europa. En Alemania se ha reactivado el mercado y en España no, lo que demuestra su efectividad. Hay que subrayar que no se trata de un dinero perdido, pues el Gobierno lo acaba recuperando por la vía de los impuestos que gravan al vehículo y por el ahorro en sufragar el paro de los ERE. Las Cámaras de Comercio aragonesas han propuesto un plan que suscribimos íntegramente, en el que figuran también otras medidas, como establecer un fondo específico de financiación del sector y de ayuda a la internacionalización. También sería muy conveniente formar comités independientes para valorar expedientes de regulación, desarrollar un plan de I+D+i y crear un observatorio de diversificación y contratos laborales específicos.

¿Cómo impacta el empleo de la matriz sobre las auxiliares?

Cada empleo afectado por la matriz se multiplica por cinco en el tejido de las auxiliares. Pero, sobre todo, pone a prueba la flexibilidad de la empresa para reducir ese impacto y, dicho crudamente, evitar el cierre. Ahora mismo tenemos en España 293 empresas proveedoras y 54.219 trabajadores afectados por expedientes provocados por la crisis. Aunque todavía hay consecuencias peores.

¿Por ejemplo?

El duro golpe que han sufrido las empresas de automoción ha hecho que todo el sector esté bajo sospecha ante las instituciones financieras. Y esto es muy dañino para compañías que invierten continuamente en innovación y que constituyen uno de los soportes más importantes de la tecnología del país. Porque la desaparición de una empresa del automóvil tiene un impacto brutal sobre el futuro tecnológico. Como proveedor veterano, puedo asegurar que fabricantes como Ford o GM han sido una escuela de renovación, porque han enseñado a sus auxiliares sistemas novedosos de producción y gestión que se han ido extendiendo, como una beneficiosa mancha de aceite, por todo el tejido industrial. España no puede permitirse perder su industria del automóvil porque perdería un recurso estratégico de primer orden para la competitividad de su economía.

Y, sin embargo, existe una gran inquietud en Figueruelas.

Es una planta modélica, que ha demostrado su competitividad y que ha sido capaz de atraer grandes inversiones. Yo estoy convencido de que sobrevivirá a la crisis, sea cual fuere la estructura que finalmente adopten General Motors u Opel, si ésta finalmente acaba independizándose.

Se decía que la diversificación era un arma muy efectiva y, en una crisis global, su eficacia parece bastante limitada.

Diversificación es también flexibilidad. Y , precisamente, estas son las empresas que están logrando resistir mucho mejor la crisis.

¿Y los costes laborales?

Se les ha ligado excesivamente con la deslocalización, pero son un ingrediente más. En el caso de las auxiliares, la logística suele ser un factor más importante. Ahora estamos asistiendo a reestructuraciones de actividades que, de otra forma, se verían abocadas a desaparecer. Cuando un gran fabricante se va de un lugar, los proveedores se trasladan con él. Se lleva la tecnología, que es la que da viabilidad y asegura el empleo. Por eso es tan importante que España retenga las fábricas.

Apoyo del Plan del Automóvil

Blanchard subraya que los 17 millones obtenidos del Plan de Competitividad del Automóvil para empresas del cluster es 'un ejemplo gráfico más de los beneficios de la asociación. Estos apoyos demuestran que la capacidad de innovación sigue viva y que se confía en ella como una de las vías para encontrar la salida de la crisis'. 'Esta crisis está dejando claro que el futuro de las empresas no depende de su tamaño, sino de su capacidad de adaptación. La flexibilidad se ha convertido en una de las grandes armas de futuro'.