Crisis en el sector asegurador

Se venden menos coches y también menos seguros

El 69% de los grupos aseguradores que operan en España en el negocio de pólizas de automóviles redujeron sus ingresos el año pasado, como consecuencia de la brusca caída en las ventas de vehículos y de la guerra de precios que vive el sector.

Cientos de coches aparcados para ser vendidos en una industria del automóvil de Brasil.
Cientos de coches aparcados para ser vendidos en una industria del automóvil de Brasil.

Así se desprende de los datos de la cooperativa que investiga el sector asegurador, ICEA, que revelan que sólo los grupos que operan sobre todo en la venta directa de pólizas (como Línea Directa) o lo que han empezado a trabajar recientemente en pólizas de automóviles (como La Caixa) pudieron esquivar la caída de los ingresos.

En cambio, todos los grupos aseguradores tradicionales, que ocupan las cinco primeras posiciones del ránking (Mapfre, AXA, Allianz, Mutua Madrileña y Zurcih), tuvieron caídas de ingresos, que oscilaron entre el 1,22% de AXA y el 6,84% de la Mutua.

Dentro de los diez primeros grupos, sólo Línea Directa, el grupo Liberty (que tiene a Génesis) y Reale pudieron cerrar 2008 con un alza de la facturación, que fue del 0,06%, del 0,94% y del 4,14%, respectivamente.

Así, no es de extrañar que el sector asegurador español cerrara el año pasado con una caída conjunta del 1,8% en su facturación, su primer descenso desde 1998.

Las aseguradoras de automóviles se vieron muy afectadas el año pasado por el hecho de que las matriculaciones de turismos y todoterrenos cayeran el 28,1%, la peor evolución histórica del mercado automovilístico español, según las asociaciones de fabricantes (Anfac) y de vendedores (Ganvam) de automóviles.

Además, las compañías de seguros continuaron un año más con la guerra de precios para intentar captar cuota de mercado, a lo que hay que unir los efectos de la crisis sobre los productos que demandan los clientes.

La secretaria general de Línea Directa, María Dolores Dancausa, ya apuntaba hace unos pocos meses que los conductores habían empezado a demandar seguros más básicos y baratos (por ejemplo, los que cubren sólo los daños a terceros e incluyen la rotura de lunas) frente a los que se hacen cargo de todos los riesgos.