Crisis inmobiliaria

Los precios de la vivienda en España siguen sobrevalorados en un 44%, según 'The Economist'

Los precios de la vivienda en España seguían sobrevalorados en un 44% al cierre de 2008, después de que registraran su primer descenso 'oficial' en 15 años, al caer un 3,2%.

Además, España se encuentra en los puestos de cabeza de la OCDE en sobrevaloración de sus viviendas, sólo superada por Holanda, con una ratio del 54%.

Así lo refleja un ranking publicado por el diario 'The Economist', del que se desprende que los precios de la vivienda deberían descender casi a la mitad para poder ajustarse a su valor real.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ya aseguraba en su informe anual sobre España publicado en 2007 que el precio de la vivienda se encontraba sobrevalorado en un 30%, mientras que el Banco de España ha avisado en más de una ocasión de que este porcentaje podría superar el 20%.

El precio de la vivienda libre descendió un 6,8% en el primer trimestre de 2009, hasta los 1.958,1 euros por metro cuadrado, lo que supone a una vuelta a los valores que presentaba en el segundo semestre de 2006. Además, este descenso fue del 3% en términos intertrimestrales.

Con todo, esta caída podría ser mayor, según la mayoría de las voces del sector. Así, los promotores indican que los precios han descendido ya alrededor de un 20% y que ya queda poco margen de ajuste.

Por su parte, desde el Ministerio de Vivienda se asegura que el precio de los inmuebles "está convergiendo" con su valor real, e incluso indica lo ideal es acompasar la evolución de los precios de los inmuebles a los del IPC, que en el mes de marzo descendió un 0,1%, más de 6,5 puntos porcentuales menos que la vivienda libre.

Es el momento del alquiler

Por otro lado, The Economist plantea un debate sobre los beneficios de las viviendas en propiedad y el peso que deben tener en el parque de viviendas. Según indica, por un lado, un amplio parque en propiedad podría suponer ''a priori'' una mayor acumulación de riqueza para las familias.

Sin embargo, añade que "los costes son mayores que los beneficios" y que a la vista de la caída del valor de la vivienda en los grandes mercados, este argumento "parece tan débil como los precios de la vivienda".

Dicho esto, pone énfasis en uno de los mayores problemas que arrastra la crisis, el desempleo. Así pues, señala que "los mercados laborales tienden a ser más rígidos a medida que aumenta el número de viviendas en propiedad" y presentan mayores incrementos en el desempleo.

Según concreta, países como España, Irlanda o Grecia han presentado grandes incrementos en el número de viviendas en propiedad entre las décadas de los 80 y los 90 y también presentan altas tasas de paro.