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La inflación descendió en enero al 0,8%, su menor nivel desde 1952

La mayoría de españoles no ha conocido un nivel de inflación inferior al 0,8% que registró el IPC armonizado en enero, según el indicador avanzado el viernes por el INE. Hay que remontarse a 1952 -último año en el que España sufrió la temida deflación- para hallar una media anual del IPC por debajo del 1%.

La amenaza de la deflación, con la secuela del paro forzoso, puede llegar a tener consecuencias tan graves como la misma inflación'. Parece un diagnóstico alarmista de la situación actual. Pero lo escribió el economista y ex presidente de La Caixa, Salvador Millet i Bel en 1952 en La Vanguardia Española. Ese año, España cayó en la deflación y, desde entonces, el IPC ha cerrado todos los ejercicios con subidas por encima del 1%.

Una tendencia que se podría romper si, como prevé el Gobierno y los analistas, la inflación se mantiene en niveles tan bajos como el actual en los próximos meses. El dato del IPC armonizado de enero, que muestra un aumento de los precios de sólo el 0,8%, no tiene parangón en toda la serie histórica del IPC general que el INE inicia en 1977. Para encontrar cifras similares hay que retroceder cincuenta años.

Si bien puede resultar estadísticamente poco ortodoxo comparar el IPC armonizado -que sigue una metodología común para los 27 Estados miembros- con cifras de hace 57 años, sirve para ilustrar la excepcionalidad de la actual situación. Desde el Gobierno, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, aseguró que los datos no apuntan 'para nada' a la deflación. Aun así, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, señaló que en los próximos meses la inflación podría registrar tasas negativas. La mayoría de analistas coincide en que ello se producirá en verano. Para hablar de deflación, debe producirse una caída persistente y generalizada de los precios.

Para las economías domésticas, que hace cinco meses debían enfrentarse a un IPC que se movía en torno al 5%, el débil incremento de los precios supone un alivio. Los expertos explican el cambio de tendencia por la brusca caída del precio del petróleo. El Brent alcanzó el pasado julio el nivel de los 147,5 dólares y actualmente cotiza sobre los 46. Es decir, una caída del 69% en tan sólo seis meses.

La desaceleración en los precios ha sido generalizada en toda Europa. El dato avanzado el viernes por Eurostat muestra que la inflación en la zona euro se situó en el 1,1%, tres décimas por encima de España. Desde 1997, año en que el INE empezó a calcular el IPC armonizado, nunca el diferencial con la zona euro había sido tan bajo. De hecho, sólo en tres ocasiones la inflación en España se ha situado por debajo de la media europea.

Para los empresarios, gozar de un menor incremento de precios que sus vecinos europeos supone una ventaja competitiva importante dentro de la UE, que es el principal mercado de destino de las exportaciones españolas.

Por otra parte, la baja inflación supone un incentivo adicional -además de la recesión en la zona euro- para que el BCE opte por bajar aún más el precio oficial del dinero, que actualmente está en el 2%. Para José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi, aún queda margen para nuevos recortes.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ha dejado entrever que mantendrá los tipos en su nivel actual en la reunión del próximo jueves, aunque todo apunta que podría rebajar el precio del dinero en marzo.

España lidera el incremento del paro en la UE

El deterioro del mercado laboral es generalizado en toda Europa, pero se producen importantes diferencias entre los Estados miembro. España es, de largo, el país de la UE con la tasa más alta de paro, que ya afecta al 14,4% de la población activa, según los datos de diciembre que el viernes publicó Eurostat. En la zona euro, ese porcentaje se incremento hasta el 8%, una décima por encima del registro del mes anterior y ocho respecto a un año antes. España es el Estado miembro donde más se incrementó el paro en los últimos doce meses, 5,7 puntos.

El desempleo no era tan elevado desde octubre de 2006 en el caso de la euro zona, y desde febrero de 2007 para el conjunto de la UE. Eurostat calcula que al final de 2008, unos 12,5 millones de trabajadores de la euro zona se encontraban sin trabajo.

La Comisión Europea prevé que la situación empeore en 2009 y 2010, años en los que se llegará a destruir empleo -algo que no sucedió en 2008- y vaticina que la tasa de paro superará el 10% en el área euro.

Tras España, Letonia con una tasa de paro del 10,4% y Eslovaquia, con el 9,4%, son los países con mayor número de parados respecto a su población activa. En el lado opuesto, Holanda goza de pleno empleo. Su tasa de paro es del 2,7%, la más baja de toda Europa. Le siguen Austria y Chipre.

Esta semana, la Organización Internacional del Trabajo presentó un estudio en el que preveía que el número de parados en todo el mundo podría aumentar en 40 millones en 2009 hasta alcanzar los 230 millones de personas. La OIT vaticinó que el paro en Europa y los países desarrollados alcanzará este año el 7,9%, un nivel que, según Eurostat, la euro zona ya registró el pasado diciembre.