Guerra del gas

Gazprom rechaza pagar compensaciones a Bulgaria por el corte de gas

El gigante ruso no pagará compensaciones a Bulgaria por las pérdidas sufridas durante las dos semanas de interrupción del suministro de gas, al considerar que la crisis fue provocada por Ucrania, aunque sí estudiará otras fórmulas de compensación.

Así lo indicó hoy en Sofía el vicepresidente de Gazprom, Alexander Medvedev, tras ser recibido por el ministro de Economía y Energía búlgaro, Petar Dimitrov. En rueda de prensa, Medvedev culpó nuevamente a Ucrania por el corte del abastecimiento a Europa y subrayó que Gazprom mantuvo sus obligaciones y suministros, pero que el gas fue desviado a territorio ucranio para consumo interno.

El responsable de la gasista rusa si se avino a estudiar las reclamaciones búlgaras, expuestas por Dimitrov en una carta en la que planteaba tres fórmulas de compensación. Aparte de la petición de indemnización económica, Sofía plantea la opción de recibir gas a menor precio del habitual y la posibilidad de acceder al gas de terceros países a través de la red de gasoductos rusos.

Medvedev indicó que confía en que su empresa pueda dar una respuesta a las reclamaciones búlgaras en unas dos semanas, aunque recalcó que en ninguno caso habrá pago directo de indemnizaciones. "Consideramos que causas de fuerza mayor han acontecido y que no teníamos la posibilidad física de proveer de gas a Europa, incluyendo a Bulgaria", explicó el representante ruso. Pese a esa consideración, Medvedev indicó que Gazprom está revisando con sus clientes las posibilidades de resolver las reclamaciones en el marco de los contratos de compra del combustible.

Bulgaria, con una dependencia energética casi total del gas ruso, fue el país que más sufrió durante las dos semanas en que estuvo interrumpido el suministro debido a la disputa tarifaria entre Moscú y Kiev. La escasez de gas obligó a establecer fuertes restricciones que ralentizaron la industria y el funcionamiento de los servicios públicos y obligó a la población a aumentar el consumo de electricidad para enfrentar temperaturas de hasta 14 grados bajo cero.