Conflicto

El Sepla recuerda que la paz con Iberia está pendiente de ratificación por parte de los trabajadores

El jefe sindical del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) en Iberia, Justo Peral, recordó hoy que el preacuerdo alcanzado ayer con la dirección de la compañía para la renovación del convenio colectivo deberá ser ratificado por la asamblea de los trabajadores y rechazó que detrás de las cancelaciones y retrasos de los vuelos haya habido "en absoluto" una huelga de celo de los pilotos.

En declaraciones a RNE, Peral aseguró que si el colectivo hubiese querido realizar una huelga, ésta hubiese sido "legal", acogiéndose al derecho que tienen todos los trabajadores y que ampara la Constitución. El portavoz del Sepla insistió en que "en absoluto" los pilotos de Iberia han realizado una huelga de celo y recordó que existe una Ley de Seguridad Aérea que se estableció "única y exclusivamente para que el colectivo de pilotos en España no pudiese hacer huelgas de celo".

Según Peral, dicha ley establece sanciones "gravísimas" para los pilotos en el caso de que secunden huelgas encubiertas que pueden llegar a la pérdida de la licencia, y por tanto, del "trabajo para siempre".

Peral afirmó que si Iberia ha recuperado la normalidad se debe a que la compañía ha puesto los medios necesarios y a que los elementos climatológicos "dejaron de aliarse" contra el aeropuerto de Madrid-Barajas. "Desde el momento en que Iberia contrató los aviones que no tenía, con sus tripulaciones, y los mecánicos que necesitaba para atender a sus aviones, la normalidad empezó a volver", apuntó Peral.

En relación a los 41 expedientes que Iberia anunció en un principio para otros tantos pilotos por supuestamente secundar una huelga de celo promovida por el Sepla, Peral señaló que finalmente sólo se iniciaron diligencias contra diez compañeros, expedientes que finalmente se han retirado, tal y como recoge el preacuerdo entre el sindicato y la aerolínea.

Peral puso como ejemplo que dos de los expedientes retirados se refieren a un comandante en Milán que cuando se dirigía al aeropuerto en la furgoneta de la compañía tuvo un accidente, lo que motivó que llegara tarde, lo que retrasó el vuelo, o el de otro comandante que, ante una amenaza de bomba en su avión, siguió el protocolo que le marcaron los Tédax y exigió un fondeo de las maletas de la aeronave, por lo que la compañía decidió abrirle un expediente al tratarse de una revisión de maletas "extra", que no se requería y que no fue realizada por la seguridad de Iberia.

Puntos del acuerdo

El preacuerdo, que tendrá que ser aprobado por votación por la asamblea de los pilotos, recoge la retirada de los expedientes abiertos a 41 pilotos por secundar la huelga, contempla mejoras en materia salarial, de productividad, de atención al cliente y protección del empleo, así como la prolongación de la vida profesional del piloto.

En cuanto a los puntos del preacuerdo, el borrador contempla una subida del 2,7% para este año en materia salarial, un aumento de acuerdo al IPC para el pasado año, un incremento del 2,3% (la mitad del IPC) para 2007 y congelación de sueldos para 2005 y 2006.

Sobre la prolongación de la vida profesional de los pilotos, Iberia y Sepla acordaron adecuar el convenio a la legislación vigente para incrementar hasta los 65 años la edad en la que se permite seguir volando, con una reducción de la actividad del 50 por ciento a partir de los 60 años.

En este sentido, el expediente de regulación de empleo (ERE) que actualmente está en vigor para el resto de colectivos será también de aplicación voluntaria al colectivo de pilotos.

Tensa negociación

En el marco de la negociación sobre el VII convenio colectivo, con vigencia para los años 2005 al 2009, la aerolínea y los pilotos se han encontrado en un gran número de ocasiones desde principios de año, después de que en diciembre se interrumpieran las negociaciones, coincidiendo con el presunto inicio de la huelga de celo de los pilotos.

La huelga ha provocado desde el inicio hasta el 11 de enero la cancelación de más de 1.000 enlaces y retrasos en más de 7.000 vuelos, afectando a más de un millón de pasajeros y provocando a Iberia unos costes por valor de 20 millones de euros.

Durante las negociaciones, el Sepla presentó una serie de denuncias contra Iberia por presuntas "calumnias e injurias", mientras que la aerolínea exige al sindicato 13 millones de euros por los daños provocados y ha abierto expedientes a 41 pilotos por secundar la huelga.