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Contabilidad

La CNMV obliga a las entidades de capital riesgo a rehacer sus cuentas de 2008

Las entidades de capital riesgo tienen hasta el 31 de marzo para adaptar sus balances contables de 2008, ya cerrados en la mayoría de los casos, a la nueva normativa aprobada por la CNMV la semana pasada. La circular del órgano regulador les obliga a cambiar partidas, revisar la contabilización de activos y remitir la información en un programa informático hasta ahora inexistente.

Las 251 entidades y fondos de capital riesgo inscritas en los registros de la CNMV deberán rehacer sus balances contables correspondientes al ejercicio de 2008 antes del próximo 31 de marzo para adaptarlos a los criterios y formatos fijados en la nueva legislación contable, según han confirmado fuentes del sector.

El motivo ha sido la decisión del regulador de activar in extremis (el pasado jueves) la circular que transpone a la legislación española la directiva europea sobre normas contables, cuentas anuales y estados de información reservada en las entidades de capital riesgo, que cambia la denominación de partidas, modifica la forma de reflejar el valor de los activos y exige la presentación telemática de la información a través de un programa informático, antes inexistente. El asunto no implicaría mayor problema si todos estos cambios se aplicaran en el balance contable de 2009, pero la circular establece su activación con efecto retroactivo al ya cerrado ejercicio de 2008, 'lo que nos va a obligar a rehacer las cuentas del ejercicio, porque la mayoría ya lo habíamos cerrado con el sistema antiguo', admite la responsable del Departamento de Contabilidad de una entidad.

Dificultades para cumplir

La Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri) advierte que tan tardía aprobación de la circular creará problemas a las entidades para cumplir con el calendario fijado por la CNMV, ya que también tendrán que incrementar el flujo de información que envían al regulador. Concretamente, los cambios en el patrimonio neto y el flujo de efectivos.

'Además, va a suponer un incremento de costes muy inoportuno en el actual contexto, ya que su aplicación requiere un programa informático específico, que todas la entidades tendrán que adquirir, y muy probablemente la contratación de una persona con la formación necesaria para manejarlo. Eso implica más inversión y mayor esfuerzo', señalan en la patronal.

La CNMV no comparte las quejas del sector. 'Llevamos mucho tiempo negociando esta circular y tres meses es tiempo más que suficiente para modificar las cuestiones que plantea, que no son tan complejas', asegura una fuente del regulador.

'Es verdad que los cambios vienen de atrás', admiten en una sociedad de capital riesgo, 'pero como no se había aprobado la nueva norma pensamos que se iba a establecer una fórmula transitoria para 2008'.

La CNMV no ha contemplado esta alternativa y ello obligará, por ejemplo, a las entidades a valorar su cartera de participaciones en empresas de 2008 según su valor de mercado y no por el coste que supusieron en su día.

'Hasta ahora, el valor contable de una inversión podía ser el mismo durante todo el periodo que transcurriera desde la compra hasta la venta de la compañía, a no ser que hubiera minusvalías significativas. Ahora, dicha inversión se reflejará a valor de mercado lo que significa que si un activo se revaloriza tendrá su reflejo contable, algo que antes no ocurría', subraya la responsable de Contabilidad de una importante entidad del sector.

'Esta forma de valorar los activos será muy positiva, porque contribuirá a mejorar la transparencia del sector y permitirá tanto a inversores como a público conocer la rentabilidad de cada inversión', destacan desde Ascri.

Desinversiones

La circular de la CNMV dice que las sociedades y los fondos de capital riesgo deberán desprenderse de los activos que no se recojan en ella. æpermil;stos son, básicamente, las participaciones en empresas, las aportaciones de socios y los instrumentos financieros

El sector tiene un billón en cartera para invertir

Las entidades y fondos de capital riesgo de todo el mundo disponen de una cartera de un billón de dólares (754.000 millones de euros) para invertir en adquisiciones, fusiones y joint ventures.Según la consultora Preqin Ltd., los fondos de inversión para compras de participaciones en empresas aglutinan un 46% de estos recursos (355.000 millones de euros), mientras que los fondos para activos inmobiliarios disponen de un tercio de esta cuantía para realizar operaciones (147.000 millones de euros). Los fondos disponibles para joint ventures apenas superarían los 100.000 millones de euros, mientras que el resto de los recursos se emplearían para operaciones de otra naturaleza. Durante el pasado ejercicio, las entidades fueron capaces de levantar 554.000 millones de dólares (418.000 millones de euros), la segunda mayor marca de todos los tiempos por detrás de 2007, cuando captaron 625.000 millones de dólares (471.000 millones de euros).Pese a la solvencia que está demostrando el capital riesgo para conseguir liquidez, la consultora londinense no tiene claro que ésta se vaya a traducir en un incremento de las operaciones en el mercado. En el último ejercicio, las acciones finalizadas con éxito cayeron un 60% y las resistencias a prestar del sector financiero pueden mantener esta atonía en 2009.

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