Calificación

S&P coloca el rating crediticio a largo plazo de Enel en vigilancia negativa

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's colocó hoy en vigilancia con "implicaciones negativas" el 'rating' a largo plazo 'A-' de la compañía italiana Enel, que controla el 67% de Endesa, mientras que confirmó la calificación a corto plazo 'A-2' de la italiana.

La colocación en vigilancia negativa del 'rating' de Enel refleja la preocupación de S&P respecto a la debilidad de la estructura de capital de la italiana, así como por los retrasos en su programa de desinversión de activos, los significativos riesgos de refinanciación y su ajustada posición de liquidez, explicó la analista de S&P, Ana Nogales.

"El desapalancamiento de Enel ha sido menor de lo que esperábamos por los retrasos en la venta de activos y en la recepción de los cerca de 3.000 millones de euros del dividendo extraordinario procedente de su participación del 67% en Endesa", señaló S&P, que además apuntó que las condiciones del mercado continúan siendo desafiantes, lo que podría retrasar el cierre y reducir los rendimientos por las desinversiones planeadas.

Por otro lado, la agencia consideró que la posición de liquidez de Enel, excluyendo Endesa, es ajustada. En este sentido señala que el primero de los grandes vencimientos se producirá en abril de 2010 cuando venza un tramo de 10.800 millones de euros de la línea de crédito para la compra de Endesa, lo que elevará los riesgos de refinanciación a medida que se acerque esa fecha.

Asimismo, S&P advierte de que Acciona, junto a la que la italiana adquirió Endesa, podría ejercer su opción de vender a Enel el 25% que controla en la eléctrica española a principios de abril de 2010, lo que representaría un coste mínimo para Enel de 10.000 millones de euros.