Crisis económica

Trichet destaca la "rapidez" de gobiernos y bancos centrales para recapitalizar el sistema financiero

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, admitió que la rapidez y el alcance de las decisiones adoptadas por los bancos centrales y las medidas de gobiernos y parlamentos para recapitalizar el sector financiero han permitido evitar el hundimiento del sistema financiero internacional.

Sin embargo, advirtió de que no conviene "subestimar la fragilidad estructural actual de las finanza mundial y, como consecuencia, de la economía mundial". "Nos encontramos aquí con una cuestión central: tenemos que romper con el modelo sobre el que se organiza la economía mundial", dijo durante su participación en el coloquio 'Nuevo mundo, nuevo capitalismo' organizado en París.

"El modelo hoy obsoleto es el que se apoya básicamente sobre el concepto de un equilibrio relativamente a corto plazo de los mercados de capitales", agregó tras proponer un "nuevo paradigma" construído en torno a tres nociones fundamentales: sostenibilidad a medio y largo plazo, resistencia y un enfoque sistémico, que serán, apuntó, "absolutamente cruciales", para corregir la "fragilidad de la economía de mercado" que se observa en la actualidad.

Por lo que se refiere al futuro a medio y largo plazo, Trichet se mostró partidario de corregir "los importantes defectos" del sistema financiero mundial sin por ello cuestionar la economía de mercado que es, dijo, la única capaz, en este momento, de proporcionar una prosperidad duradera en el mundo.

En todo caso, el primer objetivo debe ser mejorar la resistencia del sistema financiero. "No podemos tolerar las debilidades que aparecieron a partir de agosto de 2007 y menos todavía las de mediados de septiembre de 2008. Tenemos que sacar las consecuencias, sin ser complacientes, de la situación actual", advirtió.

Trichet esbozó pues algunas pistas de reforma en tres ámbitos concretos donde a su modo de ver el cambio es "indispensable", como la prioridad que se concede al corto plazo, la repetición de ciclos y la transparencia. Para el presidente del BCE las carencias en estos terrenos han contribuído mucho a crear las condiciones de la crisis y amplificar sus efectos.

Así, planteó poner en marcha un sistema de remuneración de directivos "más equilibrado" y que no estimule la asunción de riesgos excesivos, así como sistemas internos más eficaces de control de riesgos.