Inversión

El dinero encuentra refugio en los fondos de infraestructuras

El aumento de los planes de infraestructuras está ayudando a que se eleve el dinero que fluye a esos fondos que, además, sirven para que esa actividad cuente con mejor financiación. Los expertos creen que también los inversores minoritarios pueden beneficiarse de esta tendencia.

El derrumbe de los mercados y el temor de los inversores -de todas las categorías y más a partir de la quiebra de Lehman Brothers- a confiar en productos sofisticados e incluso en los ortodoxos no impide que existan activos a los que todavía fluye el dinero. No se trata únicamente de la renta fija soberana o de la corporativa emitida por las empresas con los ratings más solventes, hay otras posibilidades que son aprovechadas especialmente por los inversores institucionales.

En este contexto ocupan un lugar destacado los fondos de infraestructuras mundiales que cuentan con más de 95.000 millones de dólares (unos 70.000 millones de euros) de liquidez, cifra que triplica la acumulada hace tres años, según datos de la consultora Probitas Partners. En Europa, el país líder es Alemania, seguida de Finlandia, Reino Unido y Suiza.

Son varias las entidades financieras que siguen constituyendo con éxito estos fondos -que cuentan con un funcionamiento en parte similar al capital riesgo-, para después invertir el dinero conseguido en proyectos en Europa, Estados Unidos y los países emergentes. Con las inversiones que realizan, según la misma consultora, se aseguran unos flujos estables y unas expectativas de retorno entre el 10% y el 12%. Entre estas entidades está Morgan Stanley, que ha conseguido 2.600 millones de euros.

La fortaleza de estos fondos se está mostrando, asimismo, en recientes operaciones como la compra de la concesionaria de autopistas Itínere de Sacyr por parte de Citi, a través de Citigroup Infrastructure Investors. Y otras que están en marcha que pueden ayudar a las constructoras en su proceso de desapalancamiento.

Las claves de esta tendencia hay que buscarlas en la necesidad que tienen los países emergentes de adecuar infraestructuras al fuerte crecimiento de sus economías. Asimismo, una de las herramientas que los Gobiernos tienen en sus manos en etapas de crisis es la promoción de infraestructuras para combatir recesión y desempleo. El plan del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, que impulsará proyectos por unos 500.000 millones de dólares, es una muestra de la mejora del panorama de las compañías de ese área en un entorno tan desolador.

En este contexto algunos analistas, con todas las cautelas que ahora van unidas a sus consejos, señalan que estas inversiones pueden beneficiar a los minoristas con un horizonte de medio plazo. El punto de partida serían los fondos que se colocan en empresas especializadas en infraestructuras y servicios públicos. No obstante, el comportamiento de estas instituciones de inversión colectiva ha sido muy negativo en 2008, aunque en línea o mejor que otras de renta variable, ya que todas cierran el año con números rojos.

Para Félix López, director de Atlas Capital Gestión, esta actividad es una clara apuesta de inversión de los estados para reactivar la economía. Y Daniel Aymerich, analista de fondos de inversión de Inversis, destaca que, antes de optar por estos activos es mejor esperar y ver cómo se implementan los programas que se desarrollarán a través de empresas privadas. Respecto a su evolución en el año que concluye señala que han sido castigados, pero que algunos como el de Julius Baer, que está gestionado con asesoramiento de Macquarie, lo ha hecho mejor que el MSCI World.

Víctor Alvargonzález, de Profim, considera que estas medidas son una especie de chaleco salvavidas para algunas empresas del sector, pero que la estrategia que se pondrá en marcha es positiva, aunque es preciso elegir compañías bien posicionadas en los mercados mundiales.

Y para Gonzalo Rengifo, director general de Pictet Funds, el de infraestructuras es de los sectores que se decantan como defensivos de cara a 2009.

Claves empresariales

Varias son las características que cita Félix López, de Atlas Capital, de estas empresas que, con todas las precauciones que el momento requiere, les dan un atractivo que se une a los beneficios que conllevan las inversiones previstas. 'Cuentan con fuertes barreras de entrada. No es fácil que a un grupo que no esté convalidado por la experiencia se le concedan contratos en obras civiles o en concesiones', señala. Añade que, en general, presentan crecimientos sostenidos, que le dan carácter anticíclico, al tiempo que tienen poder para fijar precios. No obstante, como otros expertos, subraya que es preciso realizar un análisis exhaustivo del perfil de las compañías que forman parte de los fondos en temas como el nivel de apalancamiento, ya que la refinanciación de la deuda es muy costosa. Ahora el universo de estos fondos se amplía, ya que a las empresas que construyen aeropuertos o autopistas se unen, entre otras, las que se dedican a la transmisión de datos.

Exposición global

Tampoco es que valga todo. La idea más compartida por los expertos es que es mejor elegir los fondos bien diversificados que optan por empresas con capacidad para hacerse con los concursos internacionales que ahora están sobre la mesa. 'Una cartera ideal está formada por sociedades que están en mercados emergentes y también en occidentales', precisa Félix López. 'Y los que elijan las que tienen una fuerte cartera de pedidos y capacidad para generar fondos', señala Daniel Aymerich, que añade que el examen de las diferentes posiciones es determinante dadas las grandes diferencias que existen entre las compañías del sector.

En línea de las oportunidades que se abren con la diversificación de los mercados, Philippe Rohner, gestor de Pictet Funds Water, destaca que países como China y Brasil, que están en proceso de urbanización, precisan fuertes inversiones en infraestructuras relacionadas con el saneamiento y conducción de aguas.