Educación

40 años de espíritu crítico y ciencia en libertad

La UAM ha celebrado su aniversario en 2008, un centro de donde han surgido figuras políticas y empresariales.

40 años de espíritu crítico y ciencia en libertad
40 años de espíritu crítico y ciencia en libertad

El físico Nicolás Cabrera, los bioquímicos Severo Ochoa y Federico Mayor Zaragoza, el arabista Pedro Martínez Montávez, el filósofo Carlos París, el lingüista Fernando Lázaro Carreter o el economista José Ramón Lasuén fueron parte de los fundadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que en 2008 ha cumplido 40 años. Algunos de ellos compartían el regreso a España tras ser reconocidos internacionalmente o haber sufrido el exilio.

'Un elenco de figuras que en un momento determinado coincidieron para poner en marcha un proyecto que ha marcado nuestra personalidad . Trajeron un espíritu de ilusión para crear ciencia en libertad, con un gran espíritu crítico', reconoce Pedro Martínez Lillo, vicerrector de la UAM y comisario de la muestra conmemorativa que se exhibe hasta el 28 de diciembre en el Círculo de Bellas Artes.

En aquel curso de 1968, en el estertor de la dictadura, nacía la UAM en edificios diseminados de Madrid. Económicas y Filosofía y Letras compartían edificio en pleno parque de El Retiro. 'Hacíamos nuestros descansos en las barcas, jugábamos al fútbol en La Chopera y los sábados hacíamos fiestas en la facultad', recuerda Carmen Gallardo, entonces estudiante de Filosofía, actualmente profesora de Filología. En 1971 se trasladaron al campus de Cantoblanco, donde hoy en día esta universidad tiene la mayoría de sus instalaciones rodeadas de césped y que marca un estilo propio 'donde se hace más comunidad'. 'Entonces era un páramo. Querían que estuviésemos más aislados que otras universidades para evitar líos, pero la policía entró muchas veces', recuerda Gallardo. Los universitarios les salieron contestones. Las fuerzas franquistas entraban en clase, 'daban con la porra en el primer pupitre y salíamos todos a la carrera', añade. Esta universidad se caracterizaba entonces por disponer de aulas con muy pocos estudiantes. 'Los profesores nos subían a sus despachos para evitar follones. Era diferente sobre todo por el tamaño, algo mucho más familiar que la Complutense.'

Tras la muerte del dictador se celebró en la UAM un festival mítico en la historia predemocrática

'Los que salíamos de la UAM estábamos rifados', asegura Maximino Carpio, director del departamento de Hacienda Pública y ex alumno de la primera promoción. 'Los últimos cursos éramos ocho estudiantes, todo un lujo', añade. Luego llegó la incorporación de los babyboomers que acabó con el leitmotiv de la Autónoma. Actualmente no es ni la más nueva, ni se salva de los problemas de los centros públicos, pero 'siempre ha habido una apuesta por la calidad y la innovación', señala Martínez Lillo.

'Esta universidad siempre ha tenido una capacidad para la investigación muy potente y eso repercute en las enseñanzas', asegura Raúl Villar, ex rector de la UAM y catedrático de Física. La Autónoma ha destacado históricamente en Física, Química, Biología, Derecho o Medicina. 'Nuestros alumnos son los primeros, año tras año, en los exámenes del MIR', asegura Lillo, y permanece entre las primeras españolas en los ranking internacionales de calidad. 'Aquí el profesorado está más ocupado en las clases, a diferencia de otras universidades', particulariza la profesor de Filosofía.

Villar llegó a la universidad en 1971 para hacer la tesis. 'La facultad, creada por Nicolás Cabrera tras su exilio en EE UU, tenía mucho atractivo'. 'Aquí hubo mucha actividad política, tanto de los estudiantes como de los profesores', cuenta el catedrático. Tras el primer rector, Luis Sánchez Agesta, 'una persona muy sensata', según Villar, llegaron dos que tuvieron 'mucha contestación estudiantil'. Vinieron después los expedientes y expulsión a profesores como París o Cayetano López. Pero también fue el primer centro de educación superior que eligió un rector, a Martínez Montávez, en unas elecciones democráticas.

Tras la muerte del dictador, en 1976 se celebró en la UAM un festival mítico en la historia predemocrática española. El Festival de los Pueblos Ibéricos con una docena de cantautores de la época a semejanza, según la iniciativa inicial, del Woodstock estadounidense, pero con vigilancia de la policía.

Las protestas también llegaron después, en 1993, con la histórica pitada al presidente del Gobierno, Felipe González, o las movilizaciones contra la Guerra de Irak. Pero la más conocida de todas fue la reacción de los estudiantes contra el asesinato del catedrático Francisco Tomás y Valiente, en 1996, en su despacho de la Facultad de Derecho. Unas manos blancas que salieron del campus y que todavía recorren las muestras de rechazo a ETA.

'Es un universidad eminentemente crítica contra todo: incluso en su gestión, su propio desarrollo. Hay un permanente debate de cómo mejorar', señala el vicerrector. Y también 'un claro compromiso social' con proyectos como la Oficina de Acción Solidaria y Cooperación, una de las primeras iniciativas del tercer sector en el ámbito universitario, o la oficina Ecocampus.

Pero también en la colaboración con la empresa. 'æpermil;se es un buen camino. No veo el problema. Da muchos beneficios a la universidad', asevera el ex rector. El Instituto de Física Teórica, el Centro de Biología Molecular (creado por Severo Ochoa), el Centro de Iniciativas Emprendedoras o el Parque Científico de Madrid, en colaboración con el CSIC, son ejemplos de que de la investigación pueden salir también patentes y proyectos corporativos: las spin-off, donde 'últimamente está tomando protagonismo la Escuela de Informática', explica Villar. Lillo también destaca la Escuela de Periodismo de UAM/ El País, donde se han formado periodistas que tienen 'un papel importante en los medios de comunicación'. Periodistas, políticos, docentes, investigadores o empresarios que han salido de la UAM. 'Otros dicen que han estudiado en tal o cual universidad. Nosotros decimos: 'soy de la Autónoma', resume el vicerrector como esencia corporativa.

Beatriz Corredor. Ministra de Vivienda. 'Los mejores años de mi vida'

'Los recuerdo como los mejores años de mi vida; descubrí mi vocación de servicio público no sólo con la elección de mi profesión como registradora de la propiedad, sino también en el ámbito político ya que fui delegada y subdelegada de clase. Aún conservo buenos amigos de aquella época'. Y también '¡mi primer novio y después mi marido!'. Además en la UAM, Beatriz Corredor, ministra de Vivienda en sus años de estudiante de Derecho (1986-1991), encontró profesores que la marcaron, como Diego López Garrido por 'su forma de enseñar Derecho Político mediante el análisis de la prensa de actualidad', Antonio Manuel Morales, José María Ramírez o Martín Pallín. Destaca 'la exigencia basada en la responsabilidad del alumno' y la versatilidad para afrontar 'los duros exámenes' de las oposiciones. Y por supuesto, 'el orgullo de haber estudiado en la Autónoma'.

Cristóbal Montoro. Portavoz de economía del PP. 'Innovadora frente a la masificación'

El departamento de Hacienda de la Facultad de Económicas ha dado importantes personalidades. Una de ellas, Cristóbal Montoro, portavoz de Economía del PP. El ex ministro de Hacienda fue de la primera promoción en 1968 'en unos años convulsos', señala. Recuerda la UAM como 'una universidad pequeña, innovadora, frente a la Complutense, mucho más masificada'. Y con docentes jóvenes como Miguel Boyer, 'profesor mío de macro' o José Ramón Lasuén. Más tarde, Montoro llegaría a ser catedrático del departamento, de donde han surgido figuras como José Barea, catedrático emérito y director de la Oficina Presupuestaria durante el Gobierno de Aznar, o José Folgado, ex secretario de Estado de Hacienda en la misma época. Pese a la coincidencia ideológica de estos nombres, explica, 'decir que esta facultad es un centro del liberalismo está fuera de lugar'.

Ignacio Cruz Roche. Presidente de Mercasa. 'Era la más novedosa de la época'

Actualmente, este catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados preside la empresa estatal Mercasa. Su vínculo con la UAM comenzó en 1971 como alumno de doctorado de Administración de Empresas. 'Los planes de estudio de la Autónoma eran los más novedosos de la época', como la implantación de los semestres o un ranking, sin exámenes, para aprobar, recalca Ignacio Cruz Roche. Este profesor fue uno de los impulsores del plan cooperación educativa, donde los alumnos compaginan intensivos estudios -en un pequeño grupo- y prácticas en empresas. De esta iniciativa radica actualmente 'la buena reputación' de la facultad de Económicas, 'sobre todo de la parte de Administración y dirección de Empresas'. De la UAM cree que garantiza 'éxito profesional' y explica que se ha ido encontrando, en su carrera, a ex alumnos que han demostrado 'un desempeño brillante'.

Alejandro Couceiro. Secretario General de CEIM. 'Puntera en docencia e investigación'

Alejandro Couceiro es una persona muy conocida en el mundo empresarial. Lleva desde 1982 en la patronal madrileña (CEIM), actualmente como secretario general. Estudió en la facultad de Económicas en la primera promoción de 1968, 'un año emblemático para toda Europa' y de aquella experiencia le quedan 'recuerdos muy gratos'. Siguió vinculado a la UAM como miembro del Consejo Social, representando a CEIM, y después como presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos, 'un cometido que me encargó el Príncipe personalmente'. 'La Autónoma es una universidad de referencia y puntera, no sólo en el aspecto docente, sino en la investigación y está muy abierta a la sociedad'. Señala como muy importante el Parque Tecnológico del campus, que ha proporcionado 'unas relaciones excelentes' entre empresa y UAM en 'una colaboración permanente'.

Cristina Garmendia. Ministra de Ciencia e Innovación. 'Margarita Salas ha marcado mi vida'

Entre 1985 y 1989, Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación, estudió el doctorado de Biología Molecular en la UAM, lo que le dejó una profunda huella. 'La persona que ha marcado no solo mis estudios, sino mi vida ha sido y es la directora de mi tesis doctoral, la profesora Margarita Salas'. Garmendia, a cargo de las universidades españolas, destaca de la Autónoma 'el equilibrio que consigue mantener entre la gestión de la complejidad y la aspiración a la mejora continua y al liderazgo'. La ex presidenta de Genetrix aprendió de 'científicos extraordinarios que trabajaban con pasión y la ilusión de aportar a la sociedad nuevo conocimiento'. Pero también le queda algún sueño: 'me imagino que como muchos de los que ya tenemos cierta edad, la nostalgia de pensar que podíamos cambiar el mundo. Algunos seguimos cumpliendo años en torno a esa vieja y eterna aspiración'.

Emilio Ontiveros. Presidente de AFI. 'Tiene un toque de frescura'

Emilio Ontiveros empezó como estudiante de Económicas en 1975 y actualmente es catedrático de Economía de la Empresa. En 1982 creó Analistas Financieros Internacionales con otros profesores de la UAM. 'Hoy en AFI hay cuatro catedráticos y más del 50% de los empleados ha estudiado en la Autónoma'. También fue vicerrector, 'una de las etapas más queridas de mi vida profesional'. 'La Autónoma tiene su propio ADN', señala. De los grandes investigadores que la fundaron 'queda el espíritu'. 'Apostamos por una universidad más joven. Tiene un toque de frescura' y aún se mantiene 'un poquito mejor que la media', con un personal 'más participativo' o siendo la primera universidad que evaluó la calidad de la docencia. Para Ontiveros, la Autónoma tiene un alma especial que ha sabido transmitirse como 'una sensación'.

David Taguas. Presidente de SeopAn. 'Sigue teniendo buena formación'

Ha vivido la Facultad de Económicas por partida doble. David Taguas, presidente de Seopan y ex director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, estudió entre 1971 y 1976 en la UAM. 'Entonces era la universidad más moderna'. Después uno de sus vástagos ha continuado la saga. 'He seguido muy de cerca los estudios de mi hijo. Podemos decir que el nivel de docencia todavía es aceptable cuanto menos. Para el primer baño que es la licenciatura tiene un nivel alto'. Aunque no quiere destacar a ninguno de los profesores de su época ya que todos eran 'gente bastante buena', finalmente recuerda a Alejandro Lorca y a Rafael Rubio de Urquía, 'que venía de París'. Cuando salió de la UAM ha ejercido profesionalmente en BBVA, en el Ministerio de Economía o en el Banco de España y ha sido profesor en otros centros, ya que cree que este tipo de movilidad docente es buena.

Nemesio Fernández-Cuesta. Director general de Repsol. 'Recuerdos que no se olvidan'

No eligió la universidad, simplemente 'era la que me tocaba', rememora Nemesio Fernández-Cuesta, director general de Exploración y Producción de Repsol. El ex presidente de Vocento comenzó la licenciatura de Económicas en 1974, y cuando la acabó, en 1978, estudió la oposición a técnico Comercial del Estado. 'Son recuerdos que no se olvidan', asegura. De esa época mantiene alguna amistad con la que todavía se reúne. Le tocó vivir una época convulsa, con la muerte de Franco, y recuerda concretamente el Festival de los Pueblos Ibéricos en Cantoblanco. 'Nosotros estábamos por la parte de atrás del campus, en una hondonada, y la policía se situaba en la parte alta'. De los profesores señala 'por encima de todos' a Felipe Ruiz Martín, de Historia Económica, pero también a los catedráticos Leandro Cañibano, Eduardo Bueno o Ignacio Cruz Roche.