Kraft clausura la planta histórica de El Caserío en Menorca
La multinacional Kraft Food, dueña desde 1992 de los fabricantes de los quesitos El Caserío, comunicó ayer que cerrará la planta de Mahón (Menorca), encargada de la fabricación de este producto y de Tranchettes, los quesos para sandwiches de la empresa, 'a lo largo del próximo año'. Este cierre supondrá la eliminación de 163 puestos de trabajo.
Aunque la paralización de esta fábrica viene acompañada por más reestructuraciones en sus centros de toda España, que conllevarán una pérdida total de 215 puestos de trabajo, esta medida es mucho más traumática para los trabajadores del grupo puesto que es la planta donde se inició la producción de los quesitos El Caserío, un producto emblemático en España.
'El cierre de El Caserío pone fin a 80 años de historia, apuesta empresarial y esfuerzo', lamentó CC OO en un comunicado. En opinión del sindicato, la decisión de la multinacional no responde a motivos productivos ni económicos. La planta 'no está en crisis', opinaba ayer en su nota. 'No ha dejado de dar beneficios y el índice de producción no ha dejado de crecer anualmente', afirmó. El sindicato acusó a la compañía de 'aprovechar' el actual contexto económico para adoptar esta medida.
La empresa alimentaria, por su parte, justificó en un comunicado estas medidas basándolas en 'un problema de capacidad productiva en su red europea de fábricas de queso fundido', que genera un alto nivel de costes fijos. En el actual contexto económico, unas fábricas tan caras se han convertido en una 'amenaza para su competitividad'.
Kraft afirmó que ha tratado de vender la planta pero que las conversaciones entabladas con varios grupos españoles e internacionales no han dado buenos resultados.
CC OO afirmó por su parte que la medida afectará a 175 empleos y no a 163, como afirma la empresa. Además, supondrá la destrucción de unos 300 empleos indirectos.
Kraft trasladará la producción de queso fundido de este centro a Namur (Bélgica) y otra parte a su planta de Hospital de ârbigo (León). CC OO denunció que la idea es 'importar' una producción de 16.000 toneladas 'que se consumen íntegramente en España'.
Más despidos en los centros de España
El grupo acometerá además otras reestructuraciones, además del cierre de la planta, en los centros de Hospital de ârbigo (León) y Montornés del Vallés (Barcelona). Supondrán la supresión de 25 y 27 puestos de trabajo, respectivamente.La planta leonesa dejará de producir varios formatos de mayonesa para favorecer la rentabilidad de esta línea de productos. En Barcelona, se optimizarán las líneas de producción y se especializará en postres en polvo y gelatina lista para comer. Además, las estructuras organizativas de estas dos plantas se reducirán mediante la creación de unos servicios de gestión compartidos para reducir los costes.'Ninguna otra planta de Kraft Foods en España formará parte de este proceso', garantizó el grupo.