Aeronáutica

Boeing vuelve a retrasar la entrega del primer 787 medio año más

El fabricante aeronáutico estadounidense Boeing hizo público ayer el nuevo calendario para el programa de lanzamiento del nuevo 787 Dreamliner, su proyecto estrella. Finalmente, y en lo que supone la cuarta modificación de fechas, el avión no realizará su primer vuelo hasta el segundo trimestre del año que viene y no hará la primera entrega hasta el primer trimestre de 2010.

Esto supone una demora de medio año respecto a las últimas previsiones y un retraso acumulado de, prácticamente, dos años frente al calendario original.

Boeing mantiene un periodo de nueve meses para realizar las pruebas en vuelo del aparato, unos plazos récord para lo que es habitual en el sector y que algunos analistas consideran excesivamente ajustados, lo que podría dar lugar a nuevos retrasos de, al menos, tres meses.

El nuevo reajuste de fechas viene provocado por la huelga que paralizó las principales fábricas de la compañía durante dos meses tras el verano y por los defectos detectados en decenas de abrazaderas que ya estaban montadas en los aviones y que han tenido que ser sustituidas. Boeing todavía está analizando tanto el impacto específico de los retrasos para los clientes del 787 como sus repercusiones financieras, 'que hará públicas más adelante'.

Para dar un impulso al programa, el fabricante estadounidense ha decidido cambiar su modelo de gestión. Así, según informó ayer, ha optado por crear un nuevo departamento para controlar la cadena de suministro (uno de los principales puntos flacos del programa), bajo la supervisión de Ray Conner, ex vicepresidente de ventas. Además, el responsable del 787, Pat Shanahan, pasa a controlar los programas de producción de todos los aviones.