Relaciones bilaterales

China y EE UU abren el diálogo económico centrado en la lucha conjunta contra la crisis

Los principales responsables económicos de los Gobiernos de China y EE UU inauguraron hoy, en Pekín, la quinta ronda del Diálogo Económico Estratégico entre ambos países, centrado esta vez en coordinar esfuerzos para hacer frente a la crisis financiera y a una posible recesión económica.

El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, y el viceprimer ministro chino Wang Qishan encabezan las dos delegaciones, que está previsto sean el último contacto bilateral de alto nivel que ambos países celebrarán bajo el mandato de George W.Bush, quien deja el cargo en enero.

En la inauguración del diálogo, que se celebra en la Residencia de Jefes de Estado de Diaoyutai, Paulson agradeció el "papel constructivo" que China ha adoptado para ayudar a superar la crisis financiera a nivel mundial, por ejemplo a través de su participación en la reciente cumbre de G-20.

"Hemos construido confianza en que Estados Unidos y China pueden trabajar juntos", destacó el secretario del Tesoro, quien se comprometió a que su última reunión con sus homólogos chinos "sea la más productiva", con acuerdos en sectores como la energía o el medio ambiente.

Wang por su parte, destacó que la crisis ha traído "desafíos sin precedentes" a la economía mundial, y también prometió buscar un aumento de la cooperación con EE UU "para mejorar el entendimiento mutuo".

El viceprimer ministro, principal responsable económico en el Consejo de Estado (Ejecutivo), señaló que Pekín adoptará una "actitud responsable" en la economía internacional para hacer frente a la crisis, pero al mismo tiempo pidió a EE UU que "proteja los activos que China posee" en el país norteamericano.

China, el país con la mayor reserva de divisas del mundo (en torno a dos billones de dólares) ha comprado en los últimos años bonos estadounidenses y ha participado en fondos de inversión de muchas entidades financieras norteamericanas, algunas de ellas gravemente afectadas por el crack financiero de septiembre.

La cuestión de la tasa de cambio entre el dólar y el yuan, siempre presente en las negociaciones bilaterales, también saldrá a la luz en las negociaciones, dado que en los últimos años los fabricantes estadounidenses se han quejado de que Pekín mantenía su moneda artificialmente baja para beneficiar a las exportaciones.

Sin embargo, el yuan ha ganado un 20 por ciento de valor con respecto al dólar en los últimos dos años, a partir de su liberalización parcial en 2005, por lo que la cuestión podría ser menos prioritaria que en los cuatro encuentros que ambas delegaciones han celebrado con carácter bianual desde 2006.

Las delegaciones incluyen también a los máximos responsables estatales de Agricultura, Trabajo, Sanidad y Comercio, entre otros departamentos.