Sabores

Casa Narcisa, lo nuevo de los Tejedor

Cocina tradicional en el séptimo restaurante en Madrid de la familia.

Cuando la mayor parte de la hostelería mira con preocupación el descenso de la clientela y, sobre todo, de la facturación, la familia Tejedor, propietaria del grupo de restauración La Máquina, se ha decidido a abrir un nuevo local en Madrid. Inaugurado la semana pasada, Casa Narcisa (Paseo de la Castellana, 254. Tel.: 913 238 072) viene a unirse al resto de comedores que posee en la capital (La Máquina, Casa Nemesio, Puerta 57, Asador de la Esquina, La Máquina de la Moraleja y el Asador Madrileño), y con el que ya suma siete establecimientos.

Es un local muy amplio -concebido para 225 comensales- , dividido en dos plantas, con una decoración agradable y funcional de tono moderno, en la línea de otros restaurantes del grupo. Y con idénticos argumentos culinarios. Buena parte del protagonismo se la lleva la parrilla de carbón donde se prepara una magnífica carne, que llega a la mesa perfecta de punto, jugosa y llena de sabor. Pero con el calor de las brasas elaboran también besugos, rodaballos y lenguados, piezas de gran tamaño pensadas para compartir.

La carta no se queda ahí, y ofrece muchas otras propuestas, desde marisco (gambas blancas y rojas, almejas, ostras, cigalas, salpicón) a las típicas entradas (ensaladilla rusa, anchoas, mollejas, ensaladas; mil cosas), arroces y guisos tradicionales, ya sean unos calamares en su tinta -de la de verdad-, unos sabrosos callos, rabo de toro o los platos de cuchara que varían a diario (lentejas, fabada, cocido o incluso marmitaco de bonito, en el que aunque el pescado sea congelado al no ser su temporada, está logrado y apetece). No faltan tampoco la merluza o el bacalao, el cabrito o el cochinillo asados. Para el final, postres caseros, en la línea de una cocina fiel a lo de siempre, en general bien resuelta y que gusta a todo el mundo. Bodega no muy amplia, pero suficiente. A su favor, los precios, bastante razonables (menú entre 40 y 50 euros).