Diario de a bordo

Dónde poner la marca de tiza

El S&P 500 ha rebotado sobre soportes clave.

La compañía Ford en los primeros años del siglo XX, tenía un problema en su factoría de River Rouge que no conseguía solucionar. Sabedores de la fama de genio de Charles Steinmetz, que trabajaba para General Electric, le contrataron para reparar la avería. Steinmetz dijo que necesitaba tres cosas: un lápiz, una libreta y una colchoneta para echarse de vez en cuando.

Con estos utensilios Steinmetz se quedó a solas con el generador averiado. Tras día y medio hizo una marca de tiza y dijo: 'Quiten el panel donde he puesto la marca de tiza, extraigan 16 espiras de la bobina que hay justo a esa altura y la avería estará solucionada'. Y se marchó. Los técnicos, sorprendidos, hicieron lo que había dicho y el generador se puso en marcha.

Cuando le pidieron la factura, General Electric les envió una por 10.000 dólares, una pequeña fortuna en la época. En la misma decía:

1. Realización de una marca con tiza en el generador... 1 dólar.

2. Tener claro dónde hacer la marca... 9.999 dólares.

La semana pasada comentábamos que si había un buen lugar para iniciar un rebote era en torno a los mínimos del 2002 del S&P. Si había un lugar clave en que poner esa marca de tiza, era ahí. Aunque claro, si se fallaba, las cosas se pondrían muy feas.

Finalmente tras rebasar por algunas horas dicho soporte, se cierra la semana y el mes bastante por encima y con un rebote. ¿Se habrá arreglado la avería? No parece probable, aunque en un mercado tan enloquecido nunca se puede estar seguro, pues la tendencia bajista sigue fuerte, como podemos ver en el gráfico de arriba del futuro del S&P 500 en velas mensuales, y el entorno macro aparece muy deteriorado. No obstante, mientras el soporte aguante hasta aquí hemos llegado. Para un cambio de tendencia aún faltaría mucho. Como tener potencial de rebote tendríamos mucho, un simple retroceso de Fibonacci del 38,2% de todo el enorme tramo de bajada llevaría a este futuro al 1.063.

Los analistas de Goldman, en un artículo en Barrons, advierten que la volatilidad a tres meses del S&P 500 se movía a principios de semana en el entorno del 66%, mayor que la de 1987, y muy cerca de la máxima alcanzada en 1929, del 68%.

La volatilidad máxima media bajo estos parámetros, alcanzada por todos los mercados bajistas desde 1950, es de tan sólo de 30%. Y ahora estamos en más del doble.

En cuanto al deterioro macro, llama la atención cómo el credit default swap para cubrir el riesgo de quiebra de una cartera de notas del Tesoro a 10 años sube a un nuevo récord histórico. En concreto para asegurar contra la quiebra una cartera de 10 millones de dólares, hay que pagar 60.000 dólares al año, lo que nos llevaría en esos años a 600.000 en total.

Sigue siendo una cifra baja, ya desearían tenerla la mayoría de las compañías, pero no deja de llamar la atención.

En suma, tenemos al mercado intentando rebotar a corto, tras llegar a soportes clave, en un gran estado de sobreventa, aunque a medio plazo la visibilidad sigue siendo nula. El periodo estacional desde el lunes hasta fin de año ha sido alcista el 70% de los años en los últimos 20, aunque 2008 tiene la costumbre de romper todos los moldes.