La crisis del motor

Land Rover y Jaguar recortarán 850 puestos de trabajo en el Reino Unido

La empresa automovilística Jaguar-Land Rover anunció ayer que va a despedir hasta final de año a 850 trabajadores en el Reino Unido a consecuencia del difícil momento que atraviesa el sector del motor, según explicó en la firma en un comunicado. Las dos míticas marcas son propiedad de la compañía india Tata, que las adquirió en marzo a la estadounidense Ford por un total de 1.150 millones de libras esterlinas, 1.374 millones de euros.

Los puestos que se suprimirán afectarán al personal de tecnologías de la información e ingeniería de las plantas en las localidades de Castle Bromwich, Solihull, Whitley y Gaydon.

La dirección de Jaguar Land Rover explicó que la crisis del sector le ha llevado a 'emprender acciones rápidas y responsables ante el exigente entorno'.

La empresa tiene una plantilla total de 16.000 trabajadores en todo el mundo. Anteriormente, ya había anunciado un plan de bajas voluntarias que afectó a 600 trabajadores. Además, en agosto se instauró la semana de cuatro días para evitar mayores recortes laborales, coincidiendo con las informaciones de que había solicitado al Gobierno un crédito de 1.000 millones de libras (unos 1.200 millones de euros) para hacer frente a la crisis.

El anuncio de se dio a conocer el mismo día que representantes del sector del automóvil y de la construcción se reunieron con el primer ministro Gordon Brown.