Xabier Iturbe Otaegi

'La crisis hace más necesaria la fusión de Kutxa con BBK'

El presidente de la entidad guipuzcoana asegura que la fusión con BBK para crear la Caja de Ahorro de Euskadi es imprescindible ante le temporal que azota al sector financiero.

La fusión de BBK y Kutxa deberá pasar mañana el último trámite, el de sus respectivas asambleas generales, para dar cobertura jurídica a la Caja de Ahorros de Euskadi, la entidad que se constituirá tras la integración de las dos y que será la tercera en España por beneficios y patrimonio neto. Xabier Iturbe Otaegi (Pasajes, Guipúzcoa, 1963), presidente de Kutxa, tiene claro que la crisis actual que está azotando al sector financiero "hacemás necesaria la fusión". Iturbe apela a la responsabilidad de los consejeros generales de la caja guipuzcoana, para que validen un proyecto en el que la unión de las dos entidades de ahorro suma más que "uno más uno, porque hay sinergias importantes y las redes se complementan".

¿Por qué afrontan la fusión?

El principal argumento es que el entorno económico empuja a tomar medidas, sobre todo, en el sector financiero. Pensamos que, o afrontábamos la integración en 2008, o en el 2009 y 2010 lo pasaríamos mal, al igual que el conjunto del sector financiero. Las incertidumbres son letales [el 1 de enero debe estar operativa la nueva Caja de Ahorros de Euskadi].

La integración de las cajas vascas es un viejo proyecto que no había cuajado hasta ahora...

Nosotros [Irala e Iturbe] hemos sido conscientes de la necesidad de abordar la fusión porque ahora es absolutamente imprescindible. Además somos más que uno más uno. Ganaremos fortaleza y músculo financiero.

Asegura que suman más que dos.

En la suma de BBK y Kutxa se producen unas sinergias evidentes y manifiestas. Por ejemplo la gestión del riesgo. Se va a producir una mejora de la eficiencia que se puede cuantificar en 50 millones de euros anuales. También se producirá un complemento en los negocios, ya que BBK se ha enfocado más hacia la gran empresa y Kutxa a la pyme.

¿No tienen puntos débiles?

BBK tiene un exceso de concentración en renta variable con posiciones en grandes empresas como Iberdrola, Enagás o Red Eléctrica. Por su parte, Kutxa está más expuesta al riesgo inmobiliario. La mezcla permitirá un equilibrio y será positiva. Por tamaño, los niveles de eficiencia son mejorables y tenemos ciertas debilidades en cuanto a diversificación del negocio.

¿Se producirá una duplicidad de plantillas con motivo de la unión de las dos cajas?

De los 6.000 trabajadores que tenemos conjuntamente las dos entidades, sólo se produce un solapamiento que afecta a las 900 personas de los servicios centrales. En el resto no hay problemas, porque Kutxa no tiene sucursales en Vizcaya ni BBK en Guipúzcoa.

¿Y en la red de expansión?

La cifra de sucursales no es excesiva. Puede haber oficinas que estén físicamente muy cercanas y sea necesaria una reubicación.

¿Cuál es su presencia fuera de Vizcaya y Guipúzcoa?

Ahora estamos en todas las comunidades autónomas, salvo Canarias y Extremadura.

¿Piensan crecer en Francia, donde Kutxa tenía previsto contar con 50 sucursales?

Kutxa tiene cinco sucursales y BBK, con Arca, una ficha bancaria. No hay nada decidido, pero es posible que se produzca un replanteamiento estratégico en el que la ficha bancaria tenga el papel protagonista.

Mañana se celebran las dos asambleas extraordinarias que deben dar luz verde a la fusión. En BBK los pactos sellados garantizan que el proyecto se aprobará. En cambio en Kutxa faltan algunos apoyos. ¿Cree que saldrá adelante la fusión?

La fusión se aprobará. Tengo confianza en la responsabilidad de los consejeros generales. Vienen tiempos complicados y la fusión no es buena sólo para BBK y Kutxa, sino para el conjunto de la sociedad y el tejido industrial del País Vasco. Irala y yo, y nuestros equipos directivos, estamos convencidos de que la fusión, frente a lo que digan algunos políticos, es absolutamente necesaria. Nos dará fuerza para estar atentos ante una más que previsible reordenación del sector.

¿Tienen un plan alternativo si la asamblea de Kutxa tumba el proyecto conjunto con BBK?

Seguiríamos como estamos, pero adaptándonos a la nueva realidad económica. No podríamos mantener el mismo nivel de resultados, se resentiría la obra social y tendríamos que mejorar nuestra eficiencia lo que, posiblemente, implicaría una reducción de nuestra red de expansión. En cualquier caso, solo contemplamos el escenario de fusión.

¿Quizá hay temores por el reparto de poder?

Hay que destacar un elemento diferenciador en esta integración. Todas las decisiones, todas, se están adoptando mediante el consenso. El reparto, 60% BBK y 40% Kutxa, terio técnico en base a parámetros como fondos propios, beneficios y balance. Todo se ha realizado sin modificar la Ley Vasca de Cajas. Si se incorporara Vital sí habría que revisar la Ley.

Cita a la Vital, a la que han invitado a participar en el proyecto. No ha calado, de momento, en sus órganos de gobierno. ¿Hasta cuándo tiene la puerta abierta?

Hasta cuando quiera. Operativamente, Kutxa y Vital están ya integradas. Además hemos cerrado un acuerdo con ellos para que se integren en los grupos de trabajo de fusión en todos los temas relativos a los servicios informáticos.