Pólizas

Los conductores contratan seguros con menos cobertura por la crisis

El seguro de autos percibe los efectos de la crisis. Una cantidad relevante de conductores ha decidido cambiar su póliza a todo riesgo por un contrato similar con franquicia o, directamente, a terceros. A esto se suma la bajada en las ventas de vehículos. Los expertos del sector estiman que la fuerte competencia de tarifas se mantendrá hasta 2010 gracias al control de costes y a la reducción de la siniestralidad.

El ramo de autos percibe el zarpazo del parón económico. Así lo reconoce una docena de compañías sondeadas por este periódico. 'En tiempo de crisis la disminución de las ventas de vehículos nuevos e incluso de segunda mano es más que evidente. Esto afecta al seguro porque un momento clave para cambiar de contrato es la adquisición de un vehículo', señala José Pérez de Vargas, director de gestión de accidentes de Balumba.es.

En Caser se pronuncian en el mismo sentido. 'Es cierto que la crisis ha provocado que muchas personas que tenían la póliza de su turismo a todo riesgo han reducido las coberturas a terceros. Esto no ha ocurrido, sin embargo, en otro tipo de vehículos', apunta Pedro Merino, director técnico de autos del grupo.

Desde hace casi un lustro, las entidades reducen las tarifas que cobran o amplían las coberturas de sus pólizas de coches por el descenso en las ratios de siniestralidad. Esto ha provocado que a pesar de que el parque automovilístico ha crecido con fuerza en los últimos años -en 2003 había 27,3 millones de coches en España y en 2007 se alcanzaron los 32,8 millones, un 20% más-, los ingresos por primas han evolucionado de forma más modesta -9.681 millones de primas el primer año y 11.065 millones el pasado ejercicio, por lo que la subida acumulada en el lustro es del 14%, según datos de la patronal Unespa-.

En 2003, la siniestralidad media se situó en el 77,78% y en los últimos ejercicios se mueve en torno al 75%. Estos porcentajes se sitúan lejos de la ratio de casi el 95% que anotó el gremio 1999. 'La siniestralidad soportable varía en cada compañía. Depende de que los gastos generales le permitan generar un margen técnico positivo, aunque un porcentaje situado entorno al 75% u 80% es razonable', opinan en Mutua Madrileña.

Salvador Sanchidrián, subdirector general de negocio de Pelayo, atribuye el descenso en el número de accidentes a un rosario de factores. Entre estos figuran las campañas de publicidad de la Dirección General de Tráfico (DGT), el endurecimiento de los castigos a los infractores y la implantación del carné por puntos, la inversión en infraestructuras y el aumento de los radares. A estos elementos se suma la adopción de modelos de gestión más sofisticados y políticas de control de costes por parte de la industria aseguradora.

Las estadísticas de la DGT muestran una clara reducción de los muertos en accidentes de conducción. Si en 2003 perdieron la vida 5.399 personas, el pasado año esta cifra se había reducido hasta 3.823. Los heridos graves muestran una tendencia similar. Pasaron de 26.305 a 19.295 en ese periodo. Para una aseguradora los siniestros más gravosos son los heridos graves y los fallecidos.

Algunos expertos creen que la guerra de tarifas se prolongará cierto tiempo. 'Es difícil prever la finalización de la fase actual de intensa competencia en el mercado, pero un factor que marcará el cambio de ciclo será la entrada en vigor del nuevo baremo de lesiones, esperado para 2010', anota Edward Condie, subdirector de autos de Caifor. Caser se suma a la predicción. 'Seguramente, 2009 sea el último año en el que continúen las bajadas de primas', afirma Pedro Merino.

Disminuye el número de vehículos sin asegurar

En los registros de la DGT constaban 32,7 millones de vehículos matriculados en 2007. Pero el Fichero de Vehículos Asegurados (FIVA) tiene registrados dos millones menos. ¿Es esa la cantidad de coches sin asegurar en España? No, en absoluto.

Ignacio Machetti, director general del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), calcula que en el país hay entre 400.000 y 500.000 vehículos sin cubrir. El millón y medio restante son unidades sin ubicar. Coches abandonados o que no se utilizan.

El CCS es la entidad pública encargada de atender los siniestros causados por un vehículo sin seguro. Sus estadísticas muestran un descenso sostenido en el número de siniestros y su coste en los últimos cinco años. Los expertos atribuyen la disminución de los turismos en situación irregular a la presión policial y a los precios más asequibles de las pólizas. Pero aún así, como dicen en Mapfre, 'la bajada de las ventas de coches es muy superior al número de vehículos que se asegura como resultado de estas medidas'.

El pago fraccionado gana adeptos en los últimos meses

Desembolsos mensuales, trimestrales o semestrales. Las aseguradoras permiten a sus clientes fraccionar el pago de su póliza para que el seguro no descuadre el presupuesto familiar del mes. La incertidumbre económica ha provocado que ahora 'haya aumentado sensiblemente la petición por parte de los clientes de esta alternativa', apunta Jaume Miquel, director de autos de Axa. En Línea Directa se pronuncian en el mismo sentido.

Por otra parte, la guerra de precios en el ramo de automóviles ha hecho que los seguros se encarezcan menos que las demás partidas de gasto de la economía doméstica. Desde 2003, el IPC relativo a la póliza del coche ha crecido invariablemente por debajo del IPC general. El dato más reciente del INE muestra cómo la inflación rondó el 4,9% en septiembre, mientras que los seguros subieron un 2,6%. La industria destaca que los proveedores con los que trata (médicos, hospitales, talleres, fabricantes de piezas...) han encarecido sus servicios en línea con el IPC general durante estos años.