Cine

El éxito también es posible a espaldas de Hollywood

El filme independiente 'Bella', que acaba de estrenarse en España, ha batido récords de taquilla gracias al marketing del boca a boca.

Había una vez tres amigos mexicanos que un buen día decidieron crear una productora de cine en Hollywood con un objetivo poco común: hacer películas que transmitieran valores humanos y cambiasen los estereotipos negativos sobre la comunidad latina perpetuados desde los años 40 en la gran pantalla.

De ese esfuerzo común nació Metanoia Films, fundada por el actor y productor Eduardo Verástegui, el director Alejandro Monteverdi y el productor Leo Severino. Y nació también Bella, una película independiente sobre la amistad y las relaciones personales, rodada con un presupuesto de tres millones de dólares, que el pasado fin de semana llegó a las pantallas españolas precedida de numerosos premios y reconocimientos internacionales y convertida en todo un fenómeno social.

Y no sólo social, también económico. Con una recaudación de ocho millones de dólares, el film rompió el récord de recaudación en EE UU en la categoría de películas latinas de 2007 y la media de taquilla por pantalla de todos los filmes estrenados en ese año en el país. Todo un éxito. Pero, ¿cuál es el secreto? 'Alejandro Monteverdi escribió el guión de Bella en un par de meses en las montañas de Tahoe. Es una película inspirada en hechos reales y cuando tuvimos el guión listo, sin experiencia, sin contactos y sin dinero, tuvimos la suerte de conocer a la familia Wofington, unos empresarios muy importantes en EE UU. A ellos les encantó la historia, y sin haber firmado un contrato ni haber leído el guión, nos entregaron tres millones de dólares. Con eso nos fuimos a Nueva York, donde filmamos la película en sólo 23 días', explica Eduardo Verástegui. Una vez terminado el rodaje y la posproducción, en la que participó Steve McEveety, productor de Braveheart y La Pasión de Cristo, pusieron en marcha otro de los pilares del éxito del filme: una campaña de marketing poco ortodoxa, pero planificada al milímetro. 'El marketing de Bella nació de la necesidad de tener que buscar apoyo y no encontrarlo en Hollywood. Tuvimos que hacerlo todo: preproducción, producción, posproducción, marketing y publicidad. Y al darnos cuenta de que no teníamos dinero para distribuirla, nos lanzamos a promocionar la película por todo Estados Unidos, por colegios, universidades y comunidades de todo tipo. Terminamos con una lista de millones de e-mails de todo EE UU', señala Verástegui. Un ejemplo del resultado: ha sido el filme más votado entre lectores e internautas de The New York Times, Yahoo y Fandango.

Una historia íntima de amor y amistad

Premio del Público del Festival Internacional de Cine de Toronto (distinción que han recibido películas como La vida es bella o American Beauty), Premio a la mejor fotografía y mejor actor del Movieguide, Premio del Círculo de Directores de Cine de Hollywood en The Candlelight Forum, Premio del Instituto Smithsonian Latino Center..., la lista de galardones de Bella es inversamente proporcional a los recursos con los que ha logrado salir a la luz esta pequeña producción independiente. Apadrinada, entre otros, por el músico Alejandro Sanz y con Steve McEveety como productor ejecutivo, la película ha sido visionada y apoyada por senadores de los dos grandes partidos de Estados Unidos y ha llegado incluso hasta la Casa Blanca.

'Bella es una película que ha cambiado la vida de muchas personas, empezando por la mía', reconoce Eduardo Verástegui, cuya productora está reuniendo un fondo de entre 50 a 100 millones de dólares para producir siete películas más. En el caso de Bella, el filme narra la historia de dos personajes -un chef de Nueva York con un pasado tortuoso y una camarera que averigua algo sobre sí misma que no se ve capaz de afrontar- que descubren que a veces es necesario perderlo todo para darse cuenta de lo que resulta verdaderamente importante.