Laboral

Fagor sacrifica la paga extra para pagar prejubilaciones

La mayoría de los 3.000 cooperativistas de Fagor Electrodomésticos aprobaron ayer la renuncia a la paga extra de Navidad para financiar la prejubilación de 128 trabajadores de más de 58 años.

La estrategia del grupo cooperativo de Mondragón para hacer frente a la crisis ya tiene sus primeros ejecutores. La asamblea de socios trabajadores de Fagor Electrodomésticos aprobó ayer por mayoría renunciar a la extra de Navidad y los de Maier, una firma de la industria auxiliar del automóvil, han decidido, por su parte, que los cooperativistas que operan en su línea de cromado no trabajen los viernes.

Austeridad, control de costes y reducción de la estructura son las recetas anticrisis de Corporación Mondragón para sus cooperativas. Un mensaje que ya está calando.

Fagor Electrodomésticos, la firma que a través de Ulgor fue el embrión del grupo cooperativo, también será el referente en una estrategia de apretarse el cinturón ante la recesión económica. Así, en la asamblea que ayer celebraron sus cerca de 3.000 trabajadores, se dio luz verde por mayoría a la propuesta del consejo rector para que se renuncie a la paga extra de Navidad de este año. Esta medida, que sólo afectará a los cooperativistas y no a sus empleados por cuenta ajena, servirá, en parte, para financiar los costes relativos a la prejubilación de 128 trabajadores de más de 58 años. También para los de 55 años que no conseguirán ser recolocados en otras cooperativas.

La decisión final sobre este asunto en Fagor Electrodomésticos se conocerá mañana con la asamblea que celebrará la plantilla de Edesa, unas 400 personas, que tiene su planta en Basauri (Vizcaya). Es más que previsible que se sumen a las tesis defendidas por la dirección del grupo de electrodomésticos al que pertenecen.

Debate abierto

El debate, sin embargo, sigue abierto. Es posible que en la asamblea de mayo de 2009 los socios de Fagor Electrodomésticos se planteen una reducción de los salarios (anticipos, según la terminología cooperativista). Y de la capitalización de los intereses, alrededor del 7,5% anual, que reciben por los dividendos (retornos) que acumulan sus socios y que no pueden ser repartidos hasta que se produzca su jubilación. Fagor cuenta con unos 6.000 trabajadores por cuenta ajena repartidos por sus plantas en España, Polonia, Marruecos, Francia e Italia.

Maier, una de las referencias en la industria de automoción de MCC, con sede en Guernica (Vizcaya) y fábricas en el Reino Unido, Chequia, Vigo y Ulzama (Navarra), ya ha iniciado un proceso de choque, frente a la crisis que afecta a los proveedores de componentes de este sector. En su planta vizcaína ha prescindido de 200 operarios eventuales en apenas dos meses. Además, una parte de sus 600 socios, los de la línea de cromado, no trabajan los viernes ni el fin de semana (antes, esas instalaciones también estaba activas los sábados y domingos).

Eroski recoloca a otros cooperativistas

Las recolocaciones de trabajadores de cooperativas en dificultades de MCC en otras en mejor situación y también integradas en la corporación vasca es otra de las recetas anticrisis del grupo de Arrasate-Mondragón. En MCC siempre han propiciado ese tránsito, ahora en aumento por la mala coyuntura económica. Las reubicaciones las gestiona Lagun Aro, la aseguradora de MCC. Los cooperativistas, mutualistas de Lagun Aro, pagan una cuota de ayuda al empleo que se activa en los casos citados. Por ejemplo, Eroski recoloca estos días en su grupo de distribución a cooperativistas de Multifood, dedicada al envasado y empaquetado de alimentos. Si Lagun Aro le solicitara que hiciera lo mismo con alguno socios de Fagor Electrodomésticos, Eroski también lo haría. La crisis también ha provocado que Ulma, otra cooperativa de MCC y del sector de la construcción, renunciara a un plan de captación de financiación exterior.