Crisis financiera

Los 27 alcanzan un principio de acuerdo sobre las propuestas para la cumbre del G-20

Los ministros de Economía de los Veintisiete alcanzaron hoy un principio de acuerdo sobre las propuestas que presentará la Unión Europea en la cumbre para reformar la arquitectura financiera internacional que se celebrará en Washington el próximo 15 de noviembre. En concreto, pactaron reforzar el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero rebajaron la pretensión de Francia de regular a todos los actores e instrumentos financieros.

La ministra francesa de Finanzas y presidenta de turno del Ecofin, Christine Lagarde, aseguró que las propuestas de la presidencia gala habían recibido un "apoyo masivo" de los Veintisiete. "No debemos regular en exceso, pero claramente queremos garantizar que no dejemos agujeros negros en la regulación", dijo Lagarde, que subrayó que el FMI debe ser la "pieza central" de la nueva arquitectura financiera.

Sin embargo, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, dijo que el documento francés "ha sido corregido de forma muy sustancial" por las aportaciones del resto de Estados miembros. "Al final no hay una obligatoriedad de someter el mundo financiero que actualmente ha trabajado fuera de las cuentas de resultados de los bancos a dichas cuentas de resultados", explicó Solbes.

"Sí que se insiste en que existan códigos de conducta que eviten riesgos excesivos a la industria financiera", señaló el vicepresidente. Además, explicó que "todo el mundo está de acuerdo" en que es necesario reforzar el FMI para que juegue "un papel clave en términos de control". También destacó que se le da un mayor papel al Foro de Estabilidad Financiera vinculado al FMI.

En su intervención a puerta cerrada durante el Ecofin, Solbes defendió además que la reforma de la arquitectura financiera no afecte al libre comercio ni a los Objetivos del Milenio de reducción de la pobreza y que se tengan en cuenta los puntos de vista de los países emergentes, según explicaron fuentes diplomáticas.

Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, enfatizó que Europa "debe presentar una posición común y unida" en la cumbre del G-20 en Washington. "Hay que reforzar la eficacia de la actuación del FMI, adaptar sus prioridades e instrumentos de acción para estar a la altura de las necesidades de la economía mundial", insistió.

La presidencia francesa modificará ahora su documento de propuestas teniendo en cuenta las sugerencias de los ministros de Economía y lo presentará para su discusión a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el próximo 7 de noviembre en Bruselas para preparar la conferencia financiera de Washington.

Reforma del FMI y del G-8

Francia propone reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G-8 para que los países emergentes como China o India tengan una mayor representación. El objetivo de estos cambios es de mejorar la legitimidad de la arquitectura financiera internacional y lograr así una mayor coordinación para prevenir futuras crisis.

La presidencia resalta que es necesario mejorar la legitimidad del FMI y que para ello "es esencial una mayor asociación de los países emergentes y en vías de desarrollo". En este sentido, propone hacer "más abierto y transparente" el proceso de selección tanto del director del FMI como del presidente del Banco Mundial. Ello acabaría con la tradición, duramente criticada por los emergentes, de que la UE elija siempre al máximo responsable del Fondo y de que Estados Unidos escoja por su parte al presidente del Banco Mundial.

La UE quiere además introducir otras reformas en el FMI para que este organismo esté mejor equipado para dar asistencia financiera a sus miembros en situaciones de falta de liquidez o de crisis como la que están viviendo países como Hungría o Ucrania.

Por lo que se refiere al foro de los países más industrializados, el documento de la presidencia dice que "deberían estudiarse reformas adicionales del G-8 para hacer que este grupo represente mejor a los países emergentes".

Propuestas de Brown y Sarkozy

El documento francés recoge varias de las propuestas para reformar la arquitectura financiera internacional realizadas durante las últimas semanas tanto por el primer ministro británico, Gordon Brown, como del presidente francés, Nicolás Sarkozy.

De Brown procede la idea de crear un sistema de alerta rápida para la economía mundial que permita la identificación temprana de los riesgos futuros que amenacen la estabilidad económica y financiera global y la toma de decisiones rápidas para mitigarlos. En este sistema participarían el FMI, supervisores, bancos centrales y reguladores, y sería una manera de garantizar que la información llega a tiempo a las autoridades políticas.

La presidencia francesa propone también crear "rápidamente" colegios de supervisores para mejorar la vigilancia de todos los bancos transfronterizos importantes. Esta medida también ha sido abanderada por el primer ministro británico, que pidió que antes de que acabe el año las 30 entidades financieras más importantes del mundo sean vigiladas por colegios de supervisores en los que participen las autoridades de todos los países en los que estos bancos tengan actividades.

El texto se hace eco de la idea de Sarkozy de no dejar que ninguna institución ni ningún instrumento financiero puedan escapar a la supervisión, incluyendo los 'hedge funds' o las agencias de 'rating'. También aboga por intensificar la lucha contra los paraísos fiscales y financieros. Otra propuesta del presidente francés que se llevará a la cumbre de Washington es la de diseñar códigos de conducta para evitar que las remuneraciones de los directivos empujen a la toma de riesgos excesivos.

Los Veintisiete apuestan por reforzar los mecanismos de control de riesgos en las instituciones financieras y hacer que éstos dependan directamente de la dirección de la empresa, para evitar especialmente "incidentes operativos en las operaciones de mercado".