A fondo

Las cajas de Castilla y León dudan de la fusión virtual

Las seis cajas de ahorros de Castilla y León deberán, a partir de ahora, estudiar el documento que les ha remitido la Junta para poner en marcha la denominada fusión virtual. Un proyecto diseñado con el consenso político del PP y del PSOE de la comunidad. En los próximas días, los técnicos de las entidades analizarán la propuesta y se pronunciarán, pero lo cierto es que algunas entidades no esconden sus reticencias.

Caja de Ávila es la entidad que más peros pone al proyecto. Hace unos días, en el congreso regional del PP de Castilla y León, el procurador abulense Vicente Bosque, apostaba por mantener la autonomía de Caja de Ávila, pese a la ponencia que aprobó su partido en sentido contrario. A esta opinión se ha unido la del presidente de la cámara de comercio de Ávila, José Ángel Domínguez, quien recordó que Caja de Ávila 'aglutina más del 60% de los ahorros la ciudad y la provincia'.

En Caja España no ayudan. El alcalde de León y vicepresidente segundo de la entidad de ahorro, el socialista Francisco Fernández, hizo unas declaraciones abiertamente contrarias a la fusión, pese a respaldarla la dirección regional de su partido. En esta caja la ratio de morosidad ha subido más de dos puntos, hasta situarse en el 3,9%, lo que ha obligado a realizar un importante esfuerzo en dotaciones.

Caja Duero, grupo que preside Julio Fermoso, no se decanta abiertamente a favor de la integración, aunque tampoco en contra. Esta entidad vive en las ultimas fechas una situación interna de cierta inestabilidad motivada por el conflicto abierto entre el presidente y el director general, Lucas Hernández. Al margen de las disputas, Caja Duero también ha notado en su cuenta de resultados las turbulencias financieras pues registró una caída del 11% en su beneficio neto, que se situó en 55 millones de euros en el primer semestre de 2008, motivada sobre todo por la ralentización de la demanda crediticia y el estrechamiento de márgenes.

El presidente de Caja de Burgos, Juan José Arribas ostenta también este cargo en la federación regional de cajas. El grupo que dirige está dispuesto a participar en la iniciativa y propondrá en su momento que la futura sede regional de la sociedad resultante del proyecto de integración se instale en la capital burgalesa.

Caja de Burgos también ha notado en su balance el nuevo escenario económico. Su beneficio neto hasta junio se redujo un 15%, al situarse en 72 millones de euros. Como ya hizo con el cierre de su balance de 2007, la entidad burgalesa ha optado por una gestión prudente y ha dotado su fondo de provisiones para insolvencias con más de 50 millones de euros, lo que supone un 41% más que hace un año.

Otra de las entidades que más reticencias muestra es Caja Círculo que ha visto descender su beneficio neto, con una caída de casi un 7% en el primer semestre de 2008 al situarse en 20,45 millones de euros. No obstante, incrementó su activo total en un 5%, hasta los 5.081 millones de euros. La caja aumentó un 9,34% su inversión crediticia hasta los 3.755 millones de euros. Su tasa de morosidad se situó en el 1,06% y los fondos de cobertura se fijaron en el 250,12%.

La otra hermana pequeña de la región, Caja Segovia, también apuesta por el proyecto de la Junta. De hecho, su presidente, Atilano Soto, lo ha calificado de 'muy importante' y ha destacado la necesidad de aunar esfuerzos entre todos. Durante el primer semestre de 2008, Caja Segovia elevó un 11,8% su beneficio neto hasta situarlo en 19,4 millones de euros, pese a que destinó 8,6 millones de euros a provisión para posibles insolvencias y 23,9 millones de euros a dotaciones y otras provisiones; con lo que los fondos totales constituidos para insolvencias alcanzaron al cierre del primer semestre los 110 millones de euros, que se añaden a los 52 millones de euros acumulados en fondos para otras coberturas.