Medio ambiente

La UE acepta escalonar la reducción de C02 en los coches

La UE aceptó el viernes la propuesta francesa de introducir gradualmente la normativa que obligará a los fabricantes de automóviles a reducir a 130 gramos por kilómetro las emisiones de CO2. El acuerdo supone un alivio para el sector, pero necesita la ratificación del Parlamento Europeo.

La llamada propuesta Sarkozy para suavizar el impacto en los fabricantes de automóviles de la nueva normativa comunitaria sobre reducción de emisiones de CO2 logró el viernes el apoyo de todos los países de la Unión Europea y será a partir de ahora la base de negociación con el Parlamento Europeo. La primera ronda de contactos tendrá lugar el próximo martes. El objetivo es cerrar la tramitación antes de finales de año.

La propuesta del presidente francés sienta el importantísimo principio de la introducción escalonada del objetivo de reducir, como media, hasta 130 gramos de CO2 por kilómetro (equivalente a un consumo de 5,6 litros de gasolina o cinco litros de gasoil cada 100 kilómetros) las emisiones contaminantes de los vehículos que salen cada año en el mercado europeo.

Bruselas quería que toda la producción de los fabricantes europeos alcanzase esa cota en 2012, un objetivo que, según la industria, es imposible de alcanzar. 'Se tarda entre cinco y siete años en desarrollar un vehículo, lo cual quiere decir que el 60% de los vehículos que circularán en 2012 ya se están fabricando o desarrollando ahora mismo', justifican su resistencia en el sector.

El argumento de la industria se impuso el viernes en la reunión de las delegaciones diplomáticas de los 27 países de la UE celebrada en Bruselas. El acuerdo, cuyas cifras definitivas dependerán de la negociación con el Parlamento, prevé que en 2012 sólo el 65% de la flota de cada fabricante cumpla el límite de los 130 gramos. Y deja para 2015, como muy pronto, la consecución de la meta fijada por la Comisión Europea.

Las sanciones a los fabricantes que excedan los límites previstos también se suavizarán, según el acuerdo alcanzado por Los 27. Frente a la propuesta lineal de la Comisión Europea, que preveía por cada gramo adicional una sanción de 20 euros en 2012 y de 95 euros a partir de 2015, la propuesta del Consejo establece umbrales en el grado de incumplimiento. Los primeros gramos por encima del objetivo sólo se penalizarán con 25 euros. Además, a raíz de una propuesta alemana, a los fabricantes que utilicen determinadas tecnologías innovadoras se le descontarán siete gramos en las emisiones de toda su flota.

Los cambios propuestos parecen satisfacer buena parte de las demandas de la industria automovilística. 'Por fin se reconoce cómo funciona nuestra industria', respiraba aliviado el viernes un ejecutivo europeo del sector. 'La propuesta resulta ahora más aceptable'.

Retrasos

La industria se ha batido de manera incansable a favor de suavizar los objetivos que parece a punto de conseguir. La propuesta original de la CE ya fijó en 130 gramos de CO2 el máximo de emisiones por kilómetro en los coches nuevos a partir de 2012, a pesar de que el propio sector se había comprometido voluntariamente en 1998 a llegar a 140 gramos en 2008. Diez años después, la media de emisiones sigue en torno a 160 gramos.

Nissan y Suzuki recortan previsiones

Nissan y Suzuki culminaron el viernes una semana negra para la industria al recortar previsiones. Nissan prevé ganar un 50% menos de lo presupuestado, hasta 270.000 millones de yenes (2.154 millones de euros) tras reducir un 41% su beneficio semestral hasta 126.300 millones de yenes (986 millones de euros). æpermil;ste es el tercer año consecutivo que Nissan incumple cifras. Suzuki anunció que ganará un 25,2% menos de lo previsto hasta 60.000 millones de yenes (480 millones de euros), frente a la anterior estimación de 80.000 millones de yenes (639,8 millones de euros).