Automoción

Las automovilísticas empeoran drásticamente sus previsiones

Los recortes de previsiones de producción y beneficio se contagian a lo largo de los principales fabricantes de automóviles del mundo. El viernes fue el turno de PSA Peugeot Citroën, de Volvo AB y de Scania, compañías que se han unido a una lista en la que figuran otros nombres como Toyota, BMW, Daimler, Renault y Fiat.

PSA Peugeot Citroën anunció el viernes su decisión de reducir las previsiones de rentabilidad para el conjunto del ejercicio y apuntó 'masivos' recortes de producción en el cuarto trimestre para combatir la crisis, después de presentar una caída del 5,2% en las ventas del tercer trimestre.

Este anuncio del mayor grupo automovilístico de Francia, propietario de dos plantas de ensamblaje en suelo español, no es sino un capítulo más de la que ya es una larga serie de recortes de previsiones provocados por el efecto de la crisis del crédito y los altos precios de los combustibles.

Los fabricantes europeos habían logrado compensar hasta ahora el estancamiento en Europa occidental con la voracidad de los compradores de países emergentes como Brasil, China o Rusia, economías que empiezan a sentir los efectos de la crisis. A estas circunstancias hay que añadirle la presión legislativa medioambiental proveniente de Bruselas, que amenaza con incrementar sus costes al obligar a las automovilísticas a invertir más dinero para emitir menos de 130 gramos de CO2 hasta 2012. Por ello, los fabricantes, unidos en torno a la patronal europea ACEA, han solicitad ayudas en forma de créditos por unos 40.000 millones, además de más plazo para cumplir las exigencias medioambientales.

Con todos estos factores delante, las automovilísticas del continente caen ya en Bolsa el 51,9% en lo que va de año. El viernes, la práctica totalidad de las empresas del sector se unió al desplome generalizado de los mercados y sufrieron caídas abultadas.

El presidente ejecutivo del grupo, Christian Streiff, anunció que PSA recortará la producción en Europa un 30% durante el cuarto trimestre, más de lo esperado por los analistas, y que espera un margen operativo anual de cerca de un 1,3%, por debajo de su meta anterior del 3,5%. La Bolsa premió esta noticia con un descenso del 1,5%, aunque llegó a ir perdiendo el 16%.

El viernes también anunciaron recortes en la producción los fabricantes suecos de camiones Volvo AB y Scania. La primera de estas empresas, el segundo productor mundial de vehículos industriales, redujo sus previsiones para el mercado europeo -que según sus cuentas se estancará- y el estadounidense -que sufrirá una contracción del 10%-. Scania, por su parte, ajustará sus niveles de producción ' a la luz de los menores pedidos', que cayeron un 29% hasta septiembre.

Estos tres recortes de previsiones se unen a los anunciados el jueves por otras compañías del sector. Daimler, la empresa alemana propietaria de Mercedes Benz, admitió que no cumplirá los objetivos de rentabilidad fijados para este año y rebajó de 7.000 a 6.000 millones de euros su objetivo de resultado operativo (Ebit). En el trimestre, el grupo ganó 213 millones, frente a unas pérdidas de 1.533 millones en 2007.

Fiat cerró septiembre con un beneficio de 1.541 millones, el 5,7% más, si bien admitió que sus ganancias podrán bajar hasta un 85% en 2009. Renault rebajó ayer sus objetivos de rentabilidad para este año y dejó en el aire los fijados para el próximo ejercicio. La firma preveía elevar el margen operacional hasta el 6% en 2009 y registrar un 4,5% en 2008.

Los recortes de previsiones alcanzan, incluso, a las dos compañías que parecían intocables hasta ahora: Toyota y BMW. La firma asiática ya redujo a finales de agosto sus objetivos de ventas para 2009 hasta los 9,7 millones de unidades. Esta la segunda revisión a la baja que realizó la compañía después de la de julio. BMW, por su parte, anunció a mitad de verano que dejaba sin validez su objetivo de ganar 3.780 millones, si bien no proporcionó nuevas previsiones.

VW, la excepción

Volkswagen constituyó el viernes una excepción a los recortes de previsiones. La compañía alemana anunció que aumentó un 3,9% en las venta hasta septiembre a 4,8 millones de unidades y afirmó que su 'objetivo de vender más vehículos en 2008 que en 2007 sigue siendo válido'.

Chrysler recortará 5.000 empleos en EE UU

Aludiendo a una situación económica sin precedentes, el consejero delegado de Chrysler, Robert Nardelli, explicó por carta a sus empleados que ha decidido reducir un 25% la plantilla de los trabajadores llamados white collar, es decir, los que ocupan puestos de oficinas y no están sindicalizados. Desde ahora hasta diciembre 5.000 personas dejarán la empresa y se unirán a los más de 1.000 empleados que perdieron su puesto en septiembre.

Nardelli afirmaba que nunca antes 'se ha sufrido una contracción de ventas a semejante ritmo'. Mientras tanto, Cerberus, la firma de capital riesgo dueña del 80,1% de Chrysler, ha recibido ofertas para la venta de la marca deportiva Viper y sigue negociando su fusión con GM. Aunque la compañía mantiene abierta la posibilidad de una alianza con Renualt-Nissan, la primera opción es la unión con GM. Cerberus querría una participación en la compañía y voz y voto en la gestión. Es posible que la fusión esté ayudada por dinero público, como ocurre en el sector bancario. Una delegación parlamentaria de Michigan habla ya con la Reserva Federal y el Tesoro para articular un plan de préstamos o compra de activos.