Crisis financiera

Sarkozy exige crear fondos soberanos para proteger a las empresas europeas

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, propuso hoy que los países de la Unión Europea creen sus propios fondos soberanos y los coordinen entre sí para invertir en las empresas comunitarias y evitar que caigan en manos de capital extranjero en un momento en que su cotización bursátil se encuentra en mínimos históricos a causa de la crisis financiera.

"Las bolsas se encuentran en un nivel históricamente bajo. No me gustaría que los ciudadanos europeos dentro de unos meses se despierten descubriendo que las empresas europeas pertenecen a capitales no europeos que hayan comprado al precio más bajo en las bolsas y que se queden con la propiedad", dijo Sarkozy en un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo.

"Pido que reflexionemos sobre la oportunidad de crear nosotros también fondos soberanos en cada uno de nuestros países y quizás que estos fondos soberanos nacionales se puedan coordinar para aportar una respuesta industrial a la crisis", agregó el presidente francés.

Estos fondos soberanos permitirían, según explicó Sarkozy, "defender los intereses nacionales y europeos, aprovechándose de un dinero que no está caro para adquirir activos estratégicos que están devaluados" hasta un 30% de media. Una vez que pase la crisis y que las bolsas vuelvan a subir, los Estados miembros venderían de nuevo estas acciones, añadió.

El ejemplo a seguir sería su propia actuación durante la crisis de la empresa Alstom en 2004. Entonces el Estado francés compró el 20% por 800 millones de euros y dos años más tarde lo revendió por 2.500 millones, recordó.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró que la propuesta de Sarkozy es "muy interesante" pero al mismo tiempo alertó de que se trata de una cuestión "extremadamente compleja". Señaló que Italia ha anunciado este martes medidas para restringir la inversión, mientras que España "ha hecho un llamamiento a la inversión de fondos soberanos árabes en el fondo de ayuda pública español", y lo mismo han hecho algunos bancos en dificultades.

"No podemos dar la idea de que estamos por principio en contra de los fondos soberanos", dijo Barroso. Agregó que también es sensible a los argumentos de Sarkozy y de otros líderes europeos en el sentido de que hay que hacer algo "si hay ataques de depredadores sobre nuestras economías". Por ello, abogó por abrir un debate "constructivo" sobre la propuesta del presidente francés y definir reglas comunes en la UE.

Ayuda a los fabricantes de coches.

En su discurso, Sarkozy se refirió de nuevo a la necesidad de que la UE apoye a sus empresas automovilísticas tras el préstamo a bajo interés de 25.000 millones de dólares de la administración estadounidense a sus fabricantes de coches para salvarlos de la quiebra. "*Podemos dejar a la industria automovilística europea en situación de distorsión grave de la competencia frente a sus rivales americanos sin plantearse la cuestión de políticas sectoriales europeas para defender a la industria europea?", se preguntó.

Precisó que ello no significaría poner en cuestión el mercado único, ni la política de competencia ni los límites a las ayudas públicas. "Quiere decir que Europa debe plantear una respuesta unida y una respuesta que no debe ser inocente frente a la competencia de las otras grandes regiones del mundo. Nuestro deber es que en Europa podamos seguir construyendo aviones, barcos, trenes y coches, porque Europa necesita una industria fuerte", explicó. El presidente francés insistió en que la crisis económica "está ya ahí" y dijo que Europa debe encontrar frente a ella una respuesta unida similar a la que se ha logrado para afrontar la crisis financiera, aunque admitió que sobre esta cuestión hay "desacuerdos" entre los Estados miembros.

"Unida no quiere decir que sea la misma respuesta. Para la crisis financiera hemos propuesto una caja de herramientas, una hoja de ruta, una armonización, una coordinación. Creo que para la política económica necesitaremos lo mismo. No quiere decir que todos hagamos lo mismo, quiere decir que tengamos al menos la obligación de hablarlo, de informarnos y sobre algunos temas la obligación de concertarnos", dijo.

"Eso no quiere decir un plan de relanzamiento que distribuya un dinero que no tenemos", precisó Sarkozy, en referencia a un posible plan de estímulo fiscal como el que ha pedido en Estados Unidos el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para salir de la crisis. El presidente francés reclamó de nuevo un gobierno económico de la eurozona y resaltó que con ello no quiere poner en cuestión la independencia del Banco Central Europeo.