Hacia un nuevo orden financiero

La banca endurece aún más la concesión de créditos

El Banco de España asegura que las entidades aumentarán las exigencias para hipotecas y préstamos a las pymes.

Mientras la crisis financiera se extiende por todo el mundo, el mercado de crédito se contrae en una relación directamente proporcional, y conseguir un préstamo es cada vez más complicado. La encuesta sobre préstamos del Banco de España, publicada el viernes en su último boletín económico, revela que en el segundo trimestre del año las entidades financieras nacionales han continuado endureciendo las condiciones para la concesión de créditos, tanto a familias como a particulares. Además, prevé que la oferta y la demanda de créditos se contraiga aún más en el tercer trimestre y que aumente las exigencias para otorgar hipotecas y préstamos a las pequeñas y medianas empresas (pymes).

De cara a la recta final del año, las entidades encuestadas esperan seguir recortando su oferta de fondos, aunque a un ritmo más reducido que en resto del ejercicio. También anticipan una menor demanda, sobre todo en el mercado hipotecario. El informe observa esta misma tendencia en todos los países de la zona euro.

El supervisor explica que esta restricción del crédito se debe a las malas expectativas sobre la economía y el mercado de la vivienda, junto a los mayores costes de financiación y la menor disponibilidad de fondos.

Entre abril y junio, señala el documento, las tensiones de los mercados financieros 'continuaron influyendo negativamente en los criterios de concesión de préstamos a las empresas, especialmente en el caso de las grandes compañías', sobre todo en lo relativo a la financiación de fusiones y adquisiciones.

La situación de las pymes no es más halagüeña. La contracción de la oferta de crédito a estas compañías se acentuó durante el segundo trimestre del ejercicio, mientras que las garantías requeridas para la concesión de préstamos se han incrementado.

La reducción de los nuevos préstamos a las sociedades no financieras ha sido notable, en especial las operaciones a plazos más largos, según el Banco de España.

Esta restricción del crédito también afecta a las familias. La banca ha seguido endureciendo los criterios para la concesión de hipotecas a los hogares, con unos márgenes más amplios y unas garantías exigidas más rigurosas. Igualmente, la oferta de créditos al consumo se ha visto considerablemente reducida.

La crisis ha repercutido en la demanda de préstamos, que se ha reducido en gran medida. En el caso de los particulares, el informe apunta que se trata de una consecuencia 'del deterioro en la confianza de los consumidores y en las perspectivas de las familias con respecto del mercado de la vivienda'. Las peticiones de préstamos de las empresas han caído debido a la debilidad de la inversión en capital fijo y a la escasa actividad de fusiones y adquisiciones.

El documento subraya que durante el segundo trimestre de este año algunos bancos y cajas españoles volvieron a emitir valores de renta fija a plazos medios -dos o tres años- por primera vez desde el inicio de la crisis, en el verano de 2007.