Sector energético

EDF construirá cuatro reactores en Reino Unido tras la compra de British Energy

Tras meses de amagos, ofertas, rechazos y especulaciones, la compañía estatal francesa EDF ha cerrado un acuerdo para adquirir la británica British Energy. Según han confirmado ambas compañías, el monto total de la operación ascenderá a 15.700 millones de euros, y su objetivo último es relanzar el sector nuclear en el Reino Unido con la construcción de cuatro reactores atómicos en el horizonte de 2020-2025.

La nueva oferta de EDF -mejorada respecto a la que había planteado a finales de julio, antes de retirarla en el último momento por la oposición de algunos accionistas de British Energy- tiene garantizada ya una aceptación del 45,16% del capital, incluido el 35,58% en manos del Estado británico.

"Es una oferta muy amistosa", ha subrayado en conferencia de prensa el presidente del gigante eléctrico francés, Pierre Gadonneix, que ha señalado que la propuesta ha recibido el voto unánime del Consejo de Administración de la británica.

Gadonneix ha destacado que el Gobierno británico les ha dado las garantías de que EDF podrá construir cuatro reactores atómicos de tecnología EPR de una potencia de 1.700 megavatios cada uno en terrenos que ya tiene adquiridos, y ha avanzado que el primero debería entrar en servicio a finales de 2017. A cambio de ese respaldo de Londres, EDF tendría que vender a otros competidores terrenos donde éstos pudieran a su vez levantar centrales nucleares.

Desglose de la operación<(b>

La oferta de EDF sobre BE se desglosa en una principal en efectivo a 774 peniques por acción, nueve más de los que había propuesto en julio, y una alternativa que incluye 700 peniques por acción en efectivo más títulos que cotizarían con un periodo de vencimiento de diez años.

La operación, que puede estar finalizada a finales de este año o comienzos del próximo, está condicionada a que se consiga el 75% del capital de la eléctrica británica, aunque EDF podría decidir por su cuenta bajar ese listón al 50%. Según los cálculos de la compañía francesa, la compra generará sinergias de 220 millones de euros en el plazo de tres años y tendrá un impacto positivo sobre sus resultados desde 2009.

Con 158.000 empleados en todo el mundo, 38,5 millones de clientes y una cifra de negocios de 60.000 millones de euros en 2007, el bocado de EDF en el Reino Unido puede parecer discreto, pero supone un importante paso estratégico para la francesa, cuya columna vertebral es el negocio nuclear. La operación despeja definitivamente todas las especulaciones sobre el interés de EDF por entrar en el mercado español vía Iberdrola.