Diario de a bordo

La flauta de Sócrates

Italo Calvino inmortalizó una muy citada anécdota de Sócrates. Cuenta un episodio del 'suicidio' de Sócrates, aunque en realidad no fue tal suicidio pues el gran maestro fue condenado por un tribunal ateniense a muerte. La sentencia la debía cumplir él mismo tomándose un vaso de cicuta.

Según Calvino, mientras se le estaba preparando el poderoso veneno de la cicuta, el filósofo se empeñó en aprender una pieza para flauta, muy complicada, además con gran interés. Los que le querían y le acompañaban en ese último trance tan terrible no pudieron dejar de preguntar para qué le iba a servir aprender aquella complicada melodía si poco después iba a morir. Sócrates respondió muy serio que para saberla antes de morir.

Muchos autores usan esta anécdota para ilustrar que el conocimiento es un fin en sí mismo, aunque en ese momento no se le vea una aplicación práctica, lo que justificaría ese típico aislamiento del mundo que sufren algunos científicos que sólo están pendientes de lo que investigan sin pensar en sus utilidades prácticas.

Los mercados, como en la anécdota, no han dejado tiempo para entender la aplicación práctica de las medidas anunciadas en EE UU. Han considerado que el simple conocimiento de la medida es suficiente en sí misma y hemos vivido una semana excepcional. En primer lugar bajadas durísimas y posteriormente la mayor subida de la historia del Ibex. El viernes fue inolvidable.

Todo el análisis queda postergado, y sólo cuenta una pregunta. Y ¿con esto termina todo? Sería irracional el jueves pensar que esto era el apocalipsis, y el viernes que ha llegado el amanecer de las amapolas. Primero habrá que analizar bien las medidas. En esencia parece lo mismo que se hizo en la Gran Depresión, y en la crisis bancaria de finales de los ochenta, es decir que el Estado se queda con las deudas con un alto coste moral, social y económico, que podría llegar a los 500.000 millones de dólares, el 3,5 % del PIB.

Además habrá que asegurarse de que los mercados de crédito se calman, esta semana hemos llegado a ver los tipos overnight, es decir de un día para otro, al 11,5% en EE UU, cuando lo normal era que estuvieran al 2 %, ante la angustia de muchas instituciones por obtener liquidez.

Es posible que la sobreventa llegara ya a extremos nunca vistos, y que en la reacción alcista haya tenido mucho que ver el extremo de miedo por sentimiento contrario. El miedo llego a ser tal que el rendimiento de las notas del Tesoro de EE UU a un mes llegó a ser negativo; la gente pagaba en lugar de cobrar por tener algo seguro.

En cualquier caso y desde el punto de vista técnico, si miramos este gráfico de meses del Ibex vemos que la tendencia bajista sigue sin mayor novedad, con importante resistencia en 12.000. Muy importante ver las líneas punteadas que son los retrocesos de Fibonacci de toda la gran subida anterior. Podemos ver que nos hemos parado casi exactamente en el retroceso de Fibonacci del 50% de toda la tendencia alcista anterior.

Estamos en un mercado enloquecido con una volatilidad gigantesca. Seguiremos viendo más días de 'lo nunca visto' próximamente, ojalá sea para bien.