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El Ibex hace historia: se dispara un 8,71% con la banca desbocada

La luz al final del túnel llegó a la Bolsa hoy o más bien anoche cuando el Gobierno de EE UU anunció la creación de una agencia pública destinada a adquirir los activos tóxicos de los bancos para deshacerse de ellos más adelante. La medida ha sido el aliciente que necesitaban las Bolsas para poner fin a la sangría y a la incertidumbre que se había apoderado de los inversores desde el pasado fin de semana.

Parqué de la Bolsa de Madrid
Parqué de la Bolsa de Madrid

Las malas noticias sobre el sector financiero que se han ido sucediendo desde el pasado fin de semana con la quiebra de Lehman Brothers han causado estragos en el selectivo esta semana. La medida anunciada anoche por el Gobierno de Bush ha resultado ser el motor que las Bolsas necesitaban para volver a recuperar posiciones. El Ibex 35 ha cerrado en 11.557 puntos tras dispararse un 8,71%.

Una semana que ha sido de las más intensas del año no podía pasar sin un broche de oro. Y es que el selectivo ha cerrado la semana registrando la mayor subida del índice en uno sólo día y tan sólo cuatro días después de sufrir la segunda mayor caída del año. Ha sido una semana de fuertes contrastes pero con final feliz. "La temperatura emocional de los mercados financieros ha alcanzado muy altas cotas en una de las semanas más intensas que se recuerdan, en la que ha pasado de la oscuridad del caos a la luz de la (aparente) salvación", explican los expertos de Banco Urquijo.

El pesimismo y el pánico se han apoderado de los inversores en muchos momentos de la semana alcanzando cotas dramáticas. "A las repercusiones globales de la quiebra de Lehman Brothers se unió el impacto adverso sobre la confianza global en la solvencia del conjunto de las instituciones financieras y el desconcierto ante un comportamiento aparentemente errático del gobierno de EE UU, dispuesto unas veces a rescatar entidades (Bear Stearns, Fannie Mae y Freddie Mac) y otras a dejarlas caer", añaden los analistas. La gravedad de la situación ha ido alcanzando cotas más elevadas al ver que otros bancos de inversión están buscando fórmulas para huir del mismo destino de Lehman Brothers y mientras que el Gobierno estadounidense nacionalizaba AIG, la mayor aseguradora del país.

Después de todo ello, los inversores han visto la luz al final de túnel con el anuncio del gobierno de EE UU de un plan que aumentaba el alcance de los futuros rescates públicos y potencialmente les daba tan una mayor coherencia. Se trata de la creación de una agencia pública destinada a adquirir los activos tóxicos de los bancos para deshacerse de ellos más adelante, quizás mediante subastas.

Esto es lo que ha llevado a los índices europeos a marcar revalorizaciones históricas. El Cac de París ha recuperado un 9,27% al tiempo que el Ftse de Londres y el Dax Xetra de Francfort ha ganado un 9,3% y un 5,5%.

El sector financiero ha sido el más beneficiado de las medidas anunciadas por el Gobierno de EE UU recuperando en la jornada de hoy las fuertes caídas sufridas en los últimos días. En la Bolsa española, catorce valores del Ibex han registrado ganancias por encima de los dos dígitos. Los mejores puestos han sido para Sabadell y Popular, con ganancias del 18,27% y del 16%, respectivamente. Los grandes valores también se han colado en el grupo de los privilegiados del día. Santander y BBVA han sumado un 13 y un 12%.

Ningún valor del Ibex ha cerrado en negativo. Iberia ha sido el menos rentable, al sumar un 2,58%. Las eléctricas también se han visto menos beneficiadas de la ola compradora que ha arrasado en el parqué. Fenosa ha sumado un 2,8%. Endesa y REE han ganado más de un 3%.

Y ahora, ¿qué?

Los expertos analizan ahora si las medidas anunciadas por el Gobierno de EE UU son pan para hoy y hambre para mañana. Banco Urquijo explica que "tiene sentido que devuelva cierto vigor a los activos crediticios y que propicie el regreso de los índices bursátiles a los niveles vigentes en agosto (hasta un 7% por encima de los niveles actuales)".

Aunque los inversores han echado las campanas al vuelo, Banco Urquijo considera que el "plan tiene aún que concretarse (el fin de semana habrá negociaciones) y debe ser aprobado por el Congreso, en un proceso que podría prolongarse en exceso y que debe responder a muchas dudas sobre el procedimiento de selección y adquisición de activos".

Los expertos de la entidad recuerdan que en 1989 ya se creó una agencia similar y en aquella ocasión acabó teniendo un coste de 400.000 para el contribuyente, lo que sugiere costes potenciales cercanos al billón de dólares en el caso actual, algo que acabará de lastrar las cuentas públicas (podría triplicarse el déficit en los próximos años) y limitaría la capacidad de reactivación de la economía.

Además, añaden que muchos activos de riesgo quedarán fuera del manto de la nueva agencia, muchas quiebras (aunque menos) serán inevitables y la debilidad subyacente de la economía seguirá siendo evidente en los próximos meses.

Visto lo visto, Banco Urquijo cree que el plan anunciado eliminará algunos riesgos y seguirá favoreciendo los rebotes en el corto plazo pero el riesgo de posteriores recaídas se mantiene elevado.