Diario de a bordo

Una larga lista de enfermos

Es muy curioso el concepto tan diferente que tenemos de la medicina hoy en día y la que se tenía en China hace siglos. Aquí llamamos al médico cuando estamos enfermos, pero en aquella época en China las cosas se planteaban al revés. La obligación del médico era tener bien a los pacientes, por lo que cuando uno estaba sano le pagaba al doctor una cuota como si fuera el contrato de mantenimiento de una máquina y, sin embargo, cuando uno se ponía enfermo dejaban de pagarle la cuota. Si ya el paciente se moría entonces los parientes y amigos de la persona fallecida ponían una luz en la puerta del médico, con lo cual era un gran desprestigio para este profesional tener la puerta de su casa llena de luces, lo que además lógicamente ahuyentaba a la clientela.

Los mercados consideran por lo visto durante a la semana a la Fed y otras instituciones de EE UU como unos médicos infalibles que les van a proteger de cualquier enfermedad. De hecho en la jornada del viernes hubo fuertes subidas ante el descuento de que la Fed mediará en otra operación de salvamento con Lehman parecida a la de Bear Stearns.

Pero hay que empezar a pensar que la Fed y compañía empiezan a tener demasiadas luces encendidas en su puerta. Bear Stearns, puede que Lehman, las agencias hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, varios bancos regionales... En China era un desprestigio y aquí podría serlo perfectamente pues lo bueno habría sido que no hubiera pacientes enfermos.

Ahora, toda prudencia es poca. El mercado está muy volátil y los rebotes pueden ser muy violentos. La semana que viene hay vencimiento de derivados y ahí suelen pasar muchas cosas extrañas, ya que las manos fuertes suelen arrimar sin rubor el ascua a su sardina.

Pero de ahí a que la tendencia pase a alcista a medio plazo dista un abismo. No hay ninguna prisa por entrar al mercado dentro de esta confusión. Lo malo es que basta ver la cotización de los credit default swaps que actúan como seguros contra la quiebra de las carteras para darse cuenta que la lista de posibles pacientes de la Fed es mucho más larga que el banco que obsesiona al mercado esta semana: Lehman Brothers.

También ha habido factores positivos, como la fuerte bajada del petróleo que sin duda va a forzar un fuerte descenso global de la inflación, o la caída del euro, que ha hecho sacar pecho a las exportadoras europeas. Pero dediquemos el gráfico semanal precisamente al euro.

El euro contra el dólar formaba este viernes una clara estrella del amanecer muy interesante tras muy profundas bajadas y en un estado de sobreventa considerable. El estocástico lleva semanas sin salir de la zona de sobreventa. Un simple retroceso de Fibonacci del 38,2 % de toda la enorme bajada anterior llevaría el cruce a 1,47. Por encima de 1,42, más algo de filtro quedaría confirmada la estrella. Pero si lo que se pierde es el mínimo, ahí sí que tenemos posibilidad de ver una tendencia bajista agresiva por debajo de 1,3850.

En resumen, que demasiadas luces encendidas en la consulta de la Fed e instituciones de control de EE UU, y como en la antigua China, hay que mantener la cautela.