Ir al contenido
_
_
_
_
Inmobiliaria

El sueldo del eurócrata se apodera de Bruselas

La creciente presencia de la UE desplaza a la población local.

La presión inmobiliaria de la UE en Bruselas es un secreto a voces sobre el que las instituciones europeas y las autoridades locales prefieren guardar un discreto silencio. Las primeras, para no dañar su imagen en la ciudad de acogida. Las segundas, para no espantar al lucrativo inquilino que atrajeron hace 50 años. Pero un informe de Brussels Studies, una revista científica electrónica publicada en la capital comunitaria, decidió ayer romper con el tabú. Y sacar a la luz los problemas inmobiliarios derivados de la imparable expansión de las instituciones europeas.

El estudio describe el 'efecto dominó' que el creciente número de 'eurócratas' desencadena en la capital belga. Y alerta sobre el progresivo desplazamiento de una población local incapaz de hacer frente al incremento de precios de alquiler y venta que provoca la llegada de funcionarios con sueldo de expatriados.

'La presión al alza de los precios por la presencia de funcionarios se concentra en tres o cuatro barrios', explicó a CincoDías el autor del estudio, Nicolas Bernard. 'Pero los antiguos habitantes de esos barrios se ven obligados a irse a otros donde, a su vez, también provocan un incremento de los precios'.

Bernard, doctor en Derecho y especialista en propiedad inmobiliaria, cree que la onda inflacionista acaba afectando a todo el mercado inmobiliario bruselense.

El desencadenante, según Bernard, es que 'los salarios de los funcionarios europeos son mucho más elevados que la media de la ciudad y que el porcentaje de propietarios de vivienda es mayor entre ellos'. Según sus cálculos, el 50% de los funcionarios tienen una vivienda en propiedad, frente al 42% de la población local. En cuanto a los salarios, en la Comisión Europea, por ejemplo, oscilan entre 2.300 y 16.000 euros sin complementos.

La mayor parte de la literatura oficial intentaba hasta ahora minimizar las consecuencias de la presencia institucional en Bruselas, aduciendo que el número de funcionarios (unos 30.000) no era suficiente para influir en la oferta y demanda de vivienda.

Pero las sucesivas ampliaciones de la UE (que desde 1995 ha pasado de 15 a 27 Estados) y el aumento de sus competencias ha multiplicado el número de habitantes de Bruselas vinculados directa o indirectamente a las instituciones. El estudio calcula que el 10% de la población tiene una relación con la actividad de la UE, Cada nuevo socio comunitario envía su cuota proporcional de diplomáticos, europarlamentarios, funcionarios y becarios.

Muchos de ellos ya no se conforman con vivir en los barrios del este de la ciudad que acogieron a los primeros funcionarios. 'Esos barrios', señala el informe de Brussels Studies, 'se han ido saturando y los agentes comunitarios han comenzado a ocupar zonas del centro urbano, asequibles y con un valor patrimonial y arquitectónico particularmente interesante'.

Valérie Rampi, portavoz del vicepresidente de la CE para Administración, Slim Kallas, señala que, a pesar de todo, los precios de la vivienda en Bruselas están muy por debajo de los que se alcanzan en París o Londres. Y recuerda que 'el 13% del PIB de la región de Bruselas procede de la presencia internacional en la ciudad'.

Bernard coincide en que la capitalidad europea supone una ventaja económica innegable para Bruselas. Pero entiende que las autoridades belgas deberían intervenir en el mercado para evitar que eurócratas y belgas acaben en guetos separados.

La hipertrofia de unas oficinas sin impuestos

La presencia en Bruselas de las instituciones europeas (Comisión, Consejo y Parlamento) se concentra en apenas un kilómetro cuadrado. Pero ese barrio hipertrofiado y sus aledaños ocupa el 30% del suelo destinado a oficinas en toda la ciudad, según el informe de Brussels Studies.Nicole Bernard, autor del estudio, asegura que esa ocupación supone una pérdida para la ciudad porque las instituciones de la UE están exentas del impuesto inmobiliario que grava al resto de propiedades. 'Y el Estado federal sólo compensa a Bruselas parcialmente y tarde', advierte. Bernard cree que Bélgica no modificará esa norma para no poner en peligro su capitalidad europea.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_