Economía

Solbes exige a Gallardón medidas para reducir el déficit fiscal

El Ayuntamiento de Madrid cerró el año 2007 con un déficit fiscal de 1.531 millones de euros, el triple del objetivo de estabilidad fijado por el consistorio. Para este año, el Ejecutivo ha exigido al Gobierno local que adopte medidas cautelares para reducir en 904,8 millones el gasto.

El sobrecoste de la M-30 -carretera de circunvalación de Madrid- y la menor recaudación tributaria pasa factura a las finanzas de la mayor ciudad de España. Las cuentas públicas del ayuntamiento arrojaron un déficit de 1.152,6 millones de euros en 2007. Sin embargo, según ha podido saber CincoDías, la Intervención General de la Administración del Estado -que supervisa las cuentas de todas las Administraciones- ha elevado la cifra hasta 1.531 millones.

El objetivo para 2007 del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón era alcanzar un déficit de 541 millones de euros y cerrar este año en equilibrio. Así figura en el Plan Económico Financiero que aprobó Madrid en 2005 -y que autorizó el Gobierno central- para hacer frente a las inversiones durante los siguientes tres años.

Sin embargo, el ayuntamiento no ha logrado cumplir con su objetivo y, ante el abultado déficit actual, los márgenes de maniobra de Alberto Ruiz-Gallardón quedan muy limitados.

La deuda madrileña supera la de Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Málaga y Valencia juntas

El delegado de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Juan Bravo, aseguró a este periódico que el déficit de 2007 'no es preocupante' ya que se ha financiado con recursos propios.

El Ministerio de Economía y Hacienda ha exigido al Ayuntamiento de Madrid la adopción de medidas cautelares de reducción del gasto de 2008. Juan Bravo desvincula la exigencia del Gobierno con el déficit cosechado en 2007, ya que se 'trata de cuestiones distintas'. Según ha podido saber este periódico, Economía envió ayer una nota de autorización de endeudamiento al Ayuntamiento de Madrid de 218,3 millones de euros para este año. El Gobierno ha autorizado este endeudamiento porque el Pleno municipal aprobó el pasado mes de julio un plan de austeridad.

Este importe permite amortizar la deuda que vence este año, de modo que no dará lugar a un incremento de la deuda total. El hecho de que la autorización llegue cuando ya ha pasado el ecuador del año se debe a que el Ayuntamiento la solicitó el pasado mes de julio.

Si se cumple con los ajustes de 2008 -reducir en 900 millones el gasto y endeudarse sólo por 218,3 millones- el elevado nivel de endeudamiento del Ayuntamiento de Madrid es financieramente sostenible dado el tamaño y volumen de ingresos propios de los que goza.

En caso de que Madrid no alcanzara una situación de equilibrio en 2008 en sus cuentas, el Gobierno central, según la Ley de Estabilidad, podría negarse a aprobar nuevos planes de inversiones y Madrid, difícilmente, podría recurrir al endeudamiento. Lo que supondría un fuerte varapalo para la ciudad más dinámica de España en los últimos años.

Juan Bravo recuerda que si bien Madrid incumplió el año pasado el objetivo de déficit si que se ajustó al Plan Económico Financiero aprobado en 2005 acerca del volumen de deuda y a la cifra de ahorro.

Si bien el fuerte ritmo inversor de los últimos años ha permitido situar a la ciudad de Madrid en la cabeza de la economía española, ello también se ha traducido en un fuerte endeudamiento. Los datos del Banco de España muestran que la deuda de Madrid en el primer trimestre del año alcanzó los 6.301 millones de euros. En otras palabras, la capital incrementó en un 134,3% sus números rojos en los últimos tres años, lo que implica que Madrid sea la ciudad de España con una mayor deuda. De hecho, el volumen de deuda de la capital es mayor que la que suman Barcelona, Sevilla, Málaga, Valencia y Zaragoza juntas.

La capital se rebela por más recursos

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón se ha erigido como el político más beligerante en el debate sobre la nueva financiación local, cuya reforma se está debatiendo actualmente.

La semana pasada, Gallardón acusó al Gobierno de no involucrarse en la financiación de los municipios. 'Lo que está haciendo el Gobierno es negociar con las comunidades autónomas su financiación y olvidar, y no solamente olvidar sino disminuir la financiación de los ayuntamientos', declaró.

Actualmente, el Gobierno está negociando con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) un nuevo sistema de financiación local en paralelo a la reforma del sistema autonómico. El objetivo es aprobar antes de acabar el año un nuevo modelo. Sin embargo, por el momento, sólo hay un documento de bases y genérico del Ministerio de Economía.

Los ayuntamientos reclaman que la nueva financiación suponga, como mínimo, 7.000 millones más de euros para las arcas locales. Según la FEMP es la cantidad que gastan los municipios en competencias que corresponden a las comunidades autónomas pero que ellos asumen. Además, la Administración local exige participar de los ingresos autonómicos. En cualquier caso, el presidente de la FEMP, Pedro Castro, mantiene una postura conciliadora y, debido a la crisis, acepta que la nueva financiación entre en vigor en 2010 y no el próximo año, como estaba previsto.