Diario de a bordo

Llamar a las cosas por su nombre

Las Bolsas caen porque la crisis crediticia es grave.

El diario gratuito Qué! publicaba hace algún tiempo un artículo sobre nombres raros que no tiene desperdicio. Por ejemplo Miguel Miguel Miguel Miguel Miguel. Sí, como lo leen, el nombre y los apellidos se forman repitiendo cinco veces Miguel; impensable el calvario que tiene que haber pasado esta persona en el colegio, en la mili y en otros sitios. Además, este diario citaba otros nombres reales curiosos como los siguientes: Rosario del Cura Sacristán, Natividad Belén Santamaría, Margarita Flores del Campo, Pedro Trabajo Cumplido, Miguel Marco Gol, José Sin Mayordomo, Román Calavera Calva.

Pues ya ven lo rebuscadas que son algunas personas a la hora de poner nombres a sus hijos, y es que a veces no hay que complicarse la vida y es mejor llamarse de una forma sencilla, como en Bolsa que lo mejor es llamar las cosas por su nombre, pero a ser posible de forma simple, sin complicaciones. No hay que liarse buscando excusas para la fuerte bajada de los últimos días en Europa. Busquemos un concepto claro: la tendencia es bajista, y la crisis de crédito sigue siendo grave. No hay más vueltas que dar, y por tanto hay que seguir olvidando el mercado hasta que las condiciones mejoren.

Todos los indicadores que usan las manos fuertes para detectar cómo está en realidad la liquidez del sistema dicen lo mismo. Por ejemplo, uno de los más usados es el ratio del spread entre el líbor y los tipos overnight, que han alcanzado el mayor nivel en la historia, lo que quiere decir que las condiciones de préstamo entre los bancos son las más duras que se conocen.

Como vemos no es fácil hacerse demasiadas ilusiones en el corto plazo con este panorama. ¿Y se puede empeorar? Esto llegaría, aunque por el momento no tiene demasiadas posibilidades de suceder, si los bancos en problemas faltos de liquidez, optaran por liquidar de manera desordenada muchos de sus activos, como advirtió el jueves, causando gran revuelo, Bill Gross, director de Pimco, la mayor gestora de fondos de renta fija del mundo.

Los bancos siguen siendo el núcleo duro de los problemas. Su recuperación es imprescindible para que los índices puedan mejorar algo.

¿Y el Ibex? El gráfico superior representa el spread entre el Ibex y el Dax. Como vemos la línea roja que representa el spread ha sido persistentemente bajista desde abril; es decir, el Ibex lo ha hecho peor que el Dax de forma constante. Ha sido más castigado que los demás por la amplia representación de sectores muy penalizados por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria nacional. Pero ahora tenemos una intentona de recuperación con las medias móviles intentando cruzarse al alza y el MACD tanteando pasar también, al alza, la línea cero.

Si esta posibilidad de dar la vuelta al spread no se confirma deberíamos esperar que el Ibex siguiera pasándolo peor que los demás.

En cuanto a las tendencias de los gráficos, en este cuadernillo de análisis técnico nos muestran que la tendencia bajista de medio plazo sigue inmutable tras un mes de agosto con pocos cambios. La visibilidad sigue siendo nula.