Desinversión

Santander y Fenosa negocian con IPIC la venta de sus participaciones en Cepsa

La compañía estatal de los Emiratos Árabes IPIC negocia con el Banco Santander y la eléctrica Unión Fenosa los últimos flecos para adquirir la participación de estas dos últimas en Cepsa, que en conjunto asciende al 36,6% de la petrolera, según fuentes conocedoras de la operación.

IPIC, que actualmente cuenta con el 9,5% de Cepsa, elevaría su participación hasta el 46,1% y se convertiría en el segundo accionista de compañía, después de la francesa Total, que posee el 48,8% y la gestiona.

Las fuentes consultadas explicaron que los términos de transacción se vienen negociando desde antes del verano e indicaron que la sociedad de Emiratos Árabes es la única que cuenta con el beneplácito de la francesa Total.

La operación, cuyo importe no ha trascendido, se cerrará previsiblemente en los próximos días. Aunque el valor de mercado de la participación del banco y la eléctrica asciende a 6.296 millones de euros.

Unión Fenosa y el Santander han decidido colaborar para vender sus participaciones en bloque, pero el peso en la negociación lo lleva la entidad presidida por Emilio Botín.

El Santander y Unión Fenosa, que controlan el 31,6 y el 5% de Cepsa, respectivamente, llevan años intentando vender sus participaciones en la petrolera y durante este tiempo han analizado y estudiado distintas ofertas.

Ambas compañías han repetido en varias ocasiones que no tienen un calendario establecido para vender y que la operación se cerraría cuando resultara más beneficioso para sus intereses y el de sus accionistas.

Santander y Total (antes Elf) comparten el accionariado en Cepsa desde 1990, pero los dos accionistas acabaron enfrentados en 2003 tras la decisión del banco de presentar una opa parcial por la petrolera al considerar que los pactos parasociales que habían firmado ya no eran hábiles.

Total llevó la decisión de la entidad financiera ante Tribunal de Arbitraje de la Haya, que en abril de 2006 resolvió parcialmente el pleito y estableció un mecanismo de opciones de compra que configuró el actual reparto accionarial de Cepsa.

La compañía estatal de los Emiratos Árabes es un socio histórico de la petrolera, de la que es accionista estable desde 1988.