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El frenazo del consumo congela los créditos

Los préstamos personales han comenzado a resentirse de la crisis económica, con un brusco descenso de la demanda. Aun así, las entidades han renovado sus ofertas.

El retorno de las vacaciones es una de las épocas más propicias para solicitar un préstamo personal con el que afrontar el regreso al cole y tapar los agujeros generados durante este periodo de asueto. Sin embargo, el temor a que la crisis económica termine por afectar al bolsillo de miles de españoles ha dejado congelada la demanda, no sólo de hipotecas sino también de los préstamos destinados a la compra de un coche, viajes y a la financiación de otro tipo de actividades de ocio.

Según los últimos datos del Banco de España, su volumen alcanzó el pasado junio los 233.407 millones de euros, lo que supone un incremento del 8,25% respecto a los meses anteriores. Una ralentización que ya se comenzó a gestar a finales de 2007. En este ejercicio, los créditos personales crecieron a un ritmo del 9,67%, frente al 17,21% del anterior.

'No es el momento de potenciar los créditos personales', aseguran fuentes de Banco Popular. En Caixa Galicia también reconocen que 'la coyuntura económica que estamos atravesando, con un incremento del paro, desconfianza de los consumidores y parón de sector de la construcción, ha hecho que la demanda de financiación al consumo se haya reducido en los últimos meses de manera considerable'.

El tipo de interés de los créditos personales se ha elevado casi un punto en los últimos 12 meses, hasta el 10,75%

Esta situación ha llevado a las entidades a adaptar su oferta al nuevo escenario, con la incorporación de facilidades en el pago de las cuotas, por ejemplo. Algunas entidades incluyen un periodo de carencia en los créditos, algo que hasta ahora se utilizaba como gancho en muchas hipotecas, o la posibilidad de que el cliente elija el día del mes en el que quiere abonar la cuota. Eso sí, con más motivo que en los créditos para la compra de vivienda, bancos y cajas han extremado ahora la cautela sobre la solvencia de cada uno de los solicitantes de un préstamo. Esta prudencia se debe a las previsiones de una escalada de la morosidad, ya que este tipo de créditos son los primeros en verse afectados por los impagos. De hecho, en el sector financiero se reconoce que la mora ya ha comenzado a dispararse en este segmento.

Pero el retraimiento de la demanda no ha impedido que algunas entidades decidan renovar sus ofertas. Y, en esta época, el producto estrella son los créditos para financiar los gastos del nuevo curso escolar. Caixa Galicia acaba de lanzar el Préstamo Vuelta al Cole, a un tipo de interés del 0% y una comisión de apertura es el 3%. La Caixa también tiene una campaña para septiembre (el Préstamo Estrella Exprés), a un interés del 0% y un plazo de devolución entre los tres y los diez meses. La comisión de apertura oscila entre el 2,25% y el 3%.

Otra modalidad que prolifera son los anticipos, diseñados en exclusiva para aquellos usuarios que tienen su nómina domiciliada en el banco. Se trata de préstamos de escasa cuantía y cuyos plazos de duración suelen ser inferiores a un año.

Los créditos bonificados, que reducen el tipo de interés de partida en función de los productos que se tienen contratado con el banco, son otra de las modalidades más recientes. Es el caso del Crédito Personal Bonificado de Banco Popular. Su tipo de interés es del 7% el primer año y para los siguientes se toma la media del aplicado en la UEM (actualmente el 8,97%). En esta entidad señalan que la actividad se ha ralentizado en los últimos meses. En su caso, el volumen de créditos personales creció en junio un 8,1% en tasa interanual, pero en los seis primeros meses del año el incremento fue prácticamente plano, del 0,5%.

El Préstamo 15-30-40, de Banesto, permite volver a disponer del capital que se haya amortizado e incluso ampliarlo, sin necesidad de realizar un nuevo contrato. El coste varía entre el 10,9% y el 12,3%, aunque los seis primeros meses el tipo es del 0%. Su plazo máximo de amortización es de 8 años.

De media, las entidades españolas cobran ahora un interés del 10,75%, un punto más que hace un año. Las ofertas más atractivas se pueden encontrar en internet, un canal que las entidades han potenciado en los últimos años por los menores costes que genera.

Pistas para pedir un préstamo

¿Tipo de interés fijo o variable?

La mayoría de los créditos personales son a tipo fijo, debido a su corta duración. Sin embargo, en los últimos meses muchas entidades han sacado al mercado también préstamos referenciados al euríbor más un diferencial. El cliente debe tener en cuenta cuáles son las expectativas sobre los tipos oficiales, ya que si contrata un producto con un interés variable y el precio del dinero sube, su factura se encarecerá. Las ofertas actuales rondan el 10% TAE.

¿Qué entidades financieras tienen las ofertas más baratas?

Las entidades especializadas en los denominados créditos rápidos exigen menos requisitos para conceder un préstamo, pero aplican unas tarifas mucho más elevadas. En la mayoría de los casos, supera el 20% de interés. La banca tradicional, además, permite ya solicitar financiación por otros canales alternativos a la oficina, como el teléfono o internet aunque es necesario ser cliente.

¿Qué comisiones me pueden cobrar?

Casi ninguna entidad cobra la comisión de estudio en este tipo de créditos. No ocurre lo mismo con la de apertura y la de cancelación anticipada. En el primer caso suele rondar entre el 1% y el 2%, aunque algunos bancos y cajas fijan un mínimo. Si se trata de un préstamo con un tipo de interés cero, como en los anticipos nómina que muchas entidades ofrecen, esta tarifa suele ser más alta.

¿Cuál es el importe mínimo y máximo que se puede solicitar?

El mínimo ronda los 3.000 euros (una cantidad inferior se puede pedir como adelanto de la nómina, sin prácticamente costes) y el máximo alcanza en algunos casos hasta los 60.000 euros. El tipo de interés variará precisamente en función del importe.

¿A qué plazo se dan los préstamos?

Existe un amplio abanico. Puede oscilar entre los seis meses si se trata de un anticipo y los diez años (Santander y BBVA cuentan con el Supercrédito y el Creditón a este plazo). Lo normal es que la media ronde un máximo de cinco años.

¿Cuándo hay que pagar la cuota?

Muchas entidades permiten elegir el día de cargo de la cuota mensual. Otras incluyen periodos de carencia, durante los cuales no se pagan intereses.