Pequeños gigantes

La herramienta más laureada

Diseño. La empresa EGA Master es la propietaria de la 'llave alavesa', más conocida en el mundo como la 'llave vasca', la herramienta de mano más premiada del mundo.

Los hechos parecen demostrar que EGA Master, una firma alavesa fabricante de herramienta de mano para uso profesional e industrial, ha encontrado la llave del éxito y el camino de la excelencia empresarial. Esta empresa familiar, fundada en 1990 por Iñaki Garmendia, es una de las empresas más laureadas de su sector a nivel mundial. Los reconocimientos que ha conseguido en varios países pueblan el despacho de su presidente. El Premio Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial en Competitividad para la Pyme ha sido el último premio que ha recibido la empresa. Un mes antes recibió en Bilbao, de manos del propio príncipe Felipe, el Premio Novia Salcedo a la Excelencia en la integración profesional de los jóvenes, por su destacada labor de integración laboral de las nuevas generaciones.

Con una plantilla de 120 personas y una planta en el polígono de Jundiz (Vitoria), EGA Master ha experimentado un crecimiento exponencial y prácticamente cada dos o tres años duplica su facturación. Hoy el 80% de su producción se dirige a los mercados exteriores y sus herramientas se distribuyen en más de 140 países.

La historia de EGA Master está ligada a Iñaki Garmendia Ajuria y a sus hijos Aner e Iñaki, que desde hace varios años le escoltan en la gestión de la compañía.

La firma se fundó en 1990 y sus productos se venden en 140 países de todo el mundo

El fundador, uno de los muchos empresarios vascos cuya formación se ha cimentado en la Escuela de Armería de Eibar, decidió en 1990 abandonar la gerencia de una firma de herramienta de mano, para, bajo la tutela de una multinacional, iniciar su propia aventura empresarial. No eran los mejores tiempos para tomar riesgos porque el sector en el que pretendía establecerse, el mismo que hasta entonces le garantizaba un buen sueldo, atravesaba una profunda crisis. Garmendia no se amilanó y cuando dio el salto estaba seguro de que podía hacer algo diferente. 'Tenía clara la idea de montar una fábrica', afirma el presidente de EGA Master.

Un chequeo de las empresas fabricantes de herramientas de mano, las cuales atravesaban dificultades, le permitió detectar que en sus procesos dominaba el modelo de producción vertical. Así que decidió hacer lo contrario y optar por el horizontal, es decir, apostar por la ingeniería, el diseño, la calidad y el desarrollo de productos apoyándose en empresas subcontratistas.

Visión e ilusión

Garmendia comenzó a aplicar un concepto innovador en la gestión. 'Detectamos que el mercado demandaba cada vez más que la herramienta de mano para uso industrial fuera personalizada', comenta el máximo responsable de la compañía alavesa. Así que decidieron dar un salto más y convertirse en algo parecido a un proveedor a la carta. 'Somos los únicos fabricantes del mundo preparados para suministrar de manera personalizada, es decir, con su propia marca, los 10.000 productos que fabricamos sin un coste adicional para el cliente', apunta uno de sus hijos, Aner Garmendia, actual director general de la compañía. Esta apuesta es refrendada con la producción de herramientas para más de 100 grupos industriales de todo el mundo 'e incluso para otros fabricantes europeos, americanos y japoneses que, en teoría, son nuestra competencia', sentencia Iñaki Garmendia.

A la vez aplican una política innovadora en la gestión industrial y de los productos que les ha llevado incluso a conseguir varios premios del Club de Inventores. Los responsables de EGA Master también incidieron en una estrategia de recursos humanos. Su actuación en este campo le ha supuesto optar por la igualdad de oportunidades, una estrategia que también ha tenido sus reconocimientos públicos.

La eclosión de la compañía se produce en 1998, manifiesta Iñaki Garmendia, quien poco a poco ha ido delegando responsabilidades en sus dos hijos. Relata que ese año coincidió con la puesta en el mercado de la llave alavesa, más conocida en el mundo como la llave vasca, que 'es la herramienta de mano más premiada del mundo'. A partir de entonces la empresa ha ido multiplicando cada tres o cuatro años su facturación.

Una empresa global

Potenciar la internacionalización ocupa un lugar destacado en el libro de cabecera de EGA Master. La firma tiene presencia en más de 140 países. En su plantilla también se palpa el carácter global. Sus equipos trabajan en más de doce idiomas y su director de calidad es natural de Ghana. Aner Garmendia cuenta que este ejecutivo se incorporó a la compañía de operario raso. 'Pero luego nos dijo que su formación, realizada en Cuba, era la de ingeniero y entonces poco a poco fue escalando puestos hasta llegar donde está.'

No les afecta la presión de los fabricantes de herramienta de mano de los países asiáticos donde los salarios son más bajos. Su defensa es un producto diferenciado con un importante valor añadido en el campo de la ingeniería, diseño y calidad. De momento, aseguran que no tienen competencia en este campo por el elevado componente tecnológico de su herramienta industrial pero ' por supuesto vendemos en China, India y Tailandia, entre otros países asiáticos', añade Iñaki Garmendia.

De la calidad de sus productos pueden dar fe clientes de los sectores del petróleo y gas, de la minería, aviación, ingeniería y automoción. Incluso las fuerzas armadas de algunos países que pertenecen a la OTAN.

La compañía alavesa es la única de Europa que fabrica herramientas de mano de titanio, que son antimagnéticas y sirven para trabajar, por ejemplo, con los equipos de resonancias de hospitales y clínicas. También es un referente mundial de herramientas 'antichispa' para trabajar en zonas sensibles como las plantas petrolíferas. EGA Master se ha especializado igualmente en la elaboración de equipos antiexplosión como radios y teléfonos, entre otros, para trabajar en lugares de alto riesgo de explosión.

El límite de su desarrollo está todavía por llegar. Iñaki Garmendia, el patriarca de la familia, está convencido que la compañía seguirá creciendo a un ritmo cada vez mayor, tanto en ventas como en productos patentados. Sus hijos, implicados totalmente en la gestión, mantienen la misma ilusión que su padre para garantizar que EGA Master se mantenga como la empresa que más reconocimientos posee dentro del sector de las herramientas.

Apuestan por que la empresa siga con la misma estructura familiar

La firma alavesa mantendrá la estructura familiar. Así, lo aseguran el fundador de la compañía, Iñaki Garmendia y sus hijos Aner e Iñaki. No han firmado ningún protocolo pero el asunto lo tienen muy claro y se han comprometido a no sucumbir a los encantos de una multinacional. 'Nos falta dar muchos pasos para sostener el crecimiento que hemos experimentado, pero hay uno que seguro que no vamos a dar y ese es que esta compañía pierda la condición familiar', afirma con rotundidad su fundador.

Preguntado por si el constante aumento de tamaño le obligaría a conseguir recursos para crecer, responde que quizás esa posibilidad -'que todavía no hemos contemplado'- podría ser la única que admitirían para dar el capital a terceros. A renglón seguido afirma que ser pequeños pero eficientes y con buen producto 'ofrece muchas ventajas competitivas.'

El carácter internacional de la compañía se vislumbra en sus gestores. Iñaki Garmendia domina el inglés, francés y el castellano, además del euskera, su lengua materna. Sus hijos van más allá. Aner, el director general, habla castellano, euskera, inglés, y con fluidez el japonés, además de arreglarse con el francés y hacer sus pinitos en indonesio. Su hermano Iñaki, director general adjunto, domina al igual que el resto de la familia el euskera, castellano e inglés, al que suma el chino.