Semana bursátil

Las Bolsas inician la semana pendientes de la evolución de los precios del petróleo

La volatilidad sigue por las nubes después de que el Ibex fuera incapaz de consolidar los 12.000 puntos.

La semana bursátil comienza con el ánimo de los inversores pendiente de la evolución del precio del petróleo, tras descender el viernes hasta 110 dólares por barril el brent. El selectivo español acabó el viernes en los 11.686 puntos, con una optimista pero leve subida del 0,68% respecto a la jornada anterior. En la semana, sin embargo, se anotó un descenso, aunque del 0,96%.

El creciente deterioro económico es el mayor enemigo de las Bolsas, pese a que el retroceso del precio del petróleo desde los máximos que alcanzó en julio a 147,5 dólares pudo convertirse en la tabla de salvación de la renta variable en estos meses.

Pero no ha sido así. A pesar de que el crudo cerró la sesión del viernes con un cambio de 112,55 dólares por barril, tras haber tocado precios inferiores a alos 110 dólares, las bolsas no registraron revalorizaciones destacadas. El índice londinense (-0,63%), el francés (-0,85%), el español (-0,96%) y el alemán (-1,76%) registraron caídas semanales de mayor o menor calado.

Los analistas técnicos señalan que el movimiento llevado a cabo por los principales índices de referencia es peligroso: 'La reciente evolución podría dar lugar a adicionales movimientos a la baja con la vista puesta en los mínimos de julio y una referencia intermedia en los 11.320 puntos', señalan los expertos de Banco Urquijo. Lo mismo puede decirse del Euro Stoxx 50, que podría bajar a buscar apoyo en los 3.275 puntos (ahora se encuentra en los 3.367 puntos).

El volumen negociado en el parqué español en lo que va de agosto es reducido, pero esto no evita que los augurios sean mayoritariamente negativos. La semana pasada, el Ibex llegó a superar los ansiados 12.000 puntos, pero la proeza fue flor de un día.

La volatilidad se mantiene por todo lo alto, agravada por los bajos niveles de volumen propios del verano, lo que provoca sacudidas tanto al alza como a la baja. De momento, las referencias empresariales serán escasas hasta que comience septiembre, pero los resultados en Wall Street han dejado un mal sabor de boca en el mercado: las empresas del S&P 500 redujeron sus beneficios un 20,1% en el segundo trimestre, principalmente soportados por las pérdidas y los menores resultados de las grandes entidades financieras. Este retroceso es bastante mayor del 10% que se esperaba en marzo.

El S&P 500 subía el pasado viernes un 0,41% hasta los 1.298 puntos. En la semana, el índice estadounidense también apuntaba un aumento del 0,15%, que sin embargo no compensaba la caída del 11,59% en lo que llevamos de ejercicio.

El mercado estadounidense no está siendo, ni mucho menos, tan castigado como el europeo, donde se registran retrocesos anuales superiores al 20% en las principales plazas financieras. El Mib encabeza está clasificación con un 25% de descenso, seguido del índice español, que cae un 23% y del CAC-40, Dax y Aex, que ceden en el año un 20% cada uno.